El aumento de la circulación de virus respiratorios en Chile vuelve a instalar una preocupación recurrente entre madres, padres y cuidadores: cómo ayudar a que los niños enfrenten mejor enfermedades como la influenza y el rinovirus, que actualmente lideran los contagios en el país.
Aunque los especialistas aclaran que no existe ningún alimento capaz de evitar por sí solo una infección, sí existe evidencia de que una alimentación equilibrada contribuye al correcto funcionamiento del sistema inmunológico y puede favorecer una mejor recuperación cuando aparecen enfermedades respiratorias.
«La alimentación es uno de los pilares fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, sobre todo en la etapa infantil. Durante la infancia existe un crecimiento acelerado y una alta demanda de nutrientes que participan en la formación y actividad de las células inmunes», explicó Isidora Selman, nutricionista de Clínica MEDS.
Según la especialista, una dieta variada y de buena calidad ayuda a fortalecer la respuesta inmune y reduce el riesgo de déficits nutricionales que pueden afectar las defensas del organismo.
Los alimentos que no deberían faltar
Entre los grupos de alimentos recomendados para apoyar el sistema inmunológico infantil destacan:
- Frutas y verduras variadas, por su aporte de vitamina C, carotenoides y polifenoles.
- Legumbres, fuente de proteínas, hierro y zinc.
- Pescados, especialmente los grasos, por su aporte de omega-3 y vitamina D.
- Huevos y lácteos, ricos en proteínas de alto valor biológico y vitamina B12.
- Frutos secos y semillas, cuando la edad del niño permita su consumo seguro.
«Más que un alimento específico, lo importante es la calidad global de la dieta y la diversidad alimentaria», enfatizó la profesional.
¿Son necesarios los suplementos?
Ante la creciente oferta de vitaminas y suplementos orientados a reforzar las defensas, Selman llamó a actuar con cautela.
«En niños sanos que mantienen una alimentación equilibrada, los suplementos destinados a fortalecer el sistema inmune no suelen ser necesarios de forma rutinaria. Los multivitamínicos no deberían utilizarse como sustituto de una alimentación saludable», señaló.
La especialista explicó que algunos nutrientes pueden requerir suplementación en situaciones específicas, siempre bajo evaluación profesional.
Entre ellos destacan:
- Vitamina D, especialmente en niños con poca exposición solar o déficit confirmado.
- Zinc, cuyo déficit puede afectar distintos procesos inmunológicos.
- Vitamina B12, particularmente relevante en niños con alimentación vegetariana estricta o vegana.
Señales que pueden indicar un déficit nutricional
Aunque los síntomas no son exclusivos de una mala alimentación, algunos signos pueden alertar sobre una ingesta insuficiente de nutrientes.
Entre ellos se encuentran:
- Crecimiento más lento de lo esperado.
- Fatiga o cansancio persistente.
- Pérdida de apetito.
- Recuperación lenta frente a enfermedades.
- Alteraciones en la piel o mucosas.
- Bajo rendimiento físico o deportivo.
- Mayor susceptibilidad a infecciones.
La nutricionista enfatizó que cualquier sospecha debe ser evaluada por un profesional de la salud.
Qué hacer cuando el niño ya está enfermo
Cuando un menor enfrenta una infección respiratoria, la prioridad debe centrarse en mantener una buena hidratación y asegurar el aporte suficiente de energía y proteínas.
«No existe evidencia sólida que respalde alimentos milagrosos. Las preparaciones calientes, frutas, verduras, sopas y alimentos bien tolerados pueden favorecer el bienestar y ayudar a cubrir requerimientos nutricionales», explicó.
El rol de la microbiota intestinal
Otro aspecto que ha cobrado relevancia en los últimos años es la relación entre la salud intestinal y el sistema inmune.
Según explicó la especialista, la microbiota intestinal cumple un papel clave en el desarrollo de las defensas durante la infancia.
En este contexto, los prebióticos sirven como alimento para las bacterias beneficiosas presentes en el intestino, mientras que los probióticos corresponden a microorganismos vivos que, consumidos en cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud.
Mantener una alimentación equilibrada, variada y rica en alimentos frescos sigue siendo, según los expertos, una de las mejores herramientas para apoyar el desarrollo del sistema inmunológico infantil durante la temporada de mayor circulación de virus respiratorios.
