Benjamín y Sofía: estudiar en Santiago sin perder el vínculo con Rancagua

La pareja dejó su ciudad en 2022 para cursar distintas ingenierías y encontró en los viajes, los amigos y la compañía mutua una forma de adaptarse.
Benjamín Guzmán y Sofía Rudolphy, estudiantes de Rancagua que viven en Santiago
Benjamín y Sofía egresaron del colegio en Rancagua en 2022 y hoy cursan distintas ingenierías en Santiago.

Comparte esta noticia

Anuncios

Benjamín y Sofía estudiando en Santiago forman una historia de dos carreras y una red compartida. Benjamín Guzmán Silva, de 22 años, cursa Ingeniería Civil en la Pontificia Universidad Católica. Sofía Rudolphy Hervias, de 21, estudia Ingeniería Comercial en la Universidad Adolfo Ibáñez y proyecta complementar su formación con Ingeniería en Diseño.

Se conocieron en el Colegio Inglés Saint John de Rancagua y egresaron en 2022. La decisión de continuar estudios en la capital los alejó de sus rutinas familiares, pero no cortó la relación con la ciudad. Los viajes de regreso siguen siendo parte de su calendario.

La primera vivienda no siempre es la definitiva

Benjamín comenzó viviendo con un compañero de universidad. La ubicación no les daba seguridad y la experiencia le mostró que elegir un lugar exige mirar más que el precio o la cercanía aparente. Más tarde se mudó con su hermana Antonia, una decisión que permitió compartir gastos y recuperar una convivencia familiar.

Su recorrido revela una parte poco visible de estudiar en otra ciudad: los contratos, el presupuesto, los trayectos y la seguridad del entorno pueden obligar a cambiar el plan. La solución que funcionó para él depende de su contexto y no reemplaza la evaluación personal de cada estudiante.

Vivir sola y aprender otra rutina

Sofía vive sola. La enfermedad de su madre hizo que el cambio se cruzara con preocupaciones familiares, mientras las clases exigían organizar limpieza, compras, transporte, estudio y descanso. Aprender a conducir y disponer de un automóvil modificó su movilidad, aunque también sumó nuevas responsabilidades.

La autonomía apareció en tareas que antes podían resolverse en casa. No se trató solo de ordenar horarios: también tuvo que reconocer el cansancio y decidir cuándo viajar a Rancagua, cuándo quedarse en Santiago y a quién recurrir cuando el día se volvía difícil.

Anuncios

Una pareja que no estudia la misma carrera

Benjamín y Sofía comparten el origen y la experiencia de vivir fuera, pero tienen instituciones, exigencias y horarios distintos. Su relación no elimina esas diferencias. La compañía se expresa en conversaciones, encuentros posibles y comprensión de las cargas que cada uno enfrenta.

Los amigos también ocupan un lugar central. La red que formaron en Santiago convive con los vínculos de Rancagua y evita que toda la adaptación dependa exclusivamente de la pareja. Esa combinación les permite mantener un proyecto común sin renunciar a trayectorias individuales.

Volver también forma parte de partir

Los desplazamientos entre ambas ciudades conservan la cercanía con la familia y el territorio. Al mismo tiempo, cada regreso hace visible cuánto cambiaron sus rutinas desde 2022. Rancagua ya no es únicamente el lugar del que salieron, sino un punto de apoyo dentro de una vida repartida.

La guía sobre estudiar lejos de casa reúne otros recorridos desde comunas rurales, residencias universitarias y viajes extensos. La historia de Benjamín y Sofía aporta una escala distinta: la de dos jóvenes que dejaron una capital regional para estudiar en el Gran Santiago y aprendieron a sostener la distancia con una red diversa.

Sus recomendaciones pertenecen exclusivamente a su experiencia personal. Ante dificultades emocionales persistentes, la entrada sobre salud mental de estudiantes lejos de casa ofrece señales y canales de orientación profesional.

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios