Pese a que la constitución de mesas se realizó temprano y sin mayores contratiempos, la asistencia de los votantes a los locales fue bastante lenta en la capital regional.
Rancagua era una de las ciudades en las que la incertidumbre estaba puesta, ya que en las elecciones del 15 y 16 de mayo ninguno de los candidatos que pasó a la segunda vuelta, Pablo Silva (PS) y Eduardo Cornejo (UDI), acaparó la mayoría de los votos, sino que fueron Franklin Gallardo (Ind. Ecologistas) y Esteban Valenzuela (FREVS) quienes se alzaron con las preferencias.
Con todo, delegados electorales coincidieron en que la votación fue lenta, con poca afluencia y que la mayoría de quienes asistieron a las urnas fueron los adultos mayores.
Ejemplo de ello fue Irma Muñoz, de 107 años, quien fue una de las primeras votantes de su mesa en el Colegio Moisés Mussa.











