Ignacio Ormazábal: El huaso de Palmilla que conquista la ranchera romántica

A sus 22 años, el joven oriundo de Santa Irene de El Huique debuta en las grandes ligas de la música con su sencillo "Que culpa tengo yo" y proyecta una prometedora carrera musical

Comparte esta noticia

Anuncios

El género de la ranchera romántica en Chile tiene una nueva y potente voz que surge desde las tradiciones del campo. Ignacio Ormazábal, joven de 22 años oriundo del sector de Santa Irene de El Huique, en la comuna de Palmilla, acaba de marcar un hito histórico en su ascendente carrera al firmar con la multinacional Sony Music y estrenar su sencillo debut en las grandes ligas, titulado «Que culpa tengo yo».

El camino de este joven talento ha estado guiado por la sencillez de sus orígenes y el amor por la música mexicana, una pasión que heredó desde su infancia. «Yo soy de Santa Irene, es una zona bien de campo y yo me crie escuchando esta música ranchera, Antonio Aguilar, Vicente Fernández… siempre me ha gustado», recuerda el intérprete en entrevista con El Rancagüino TV.

Desde sus primeras serenatas y participaciones en festivales locales, pasando por su adolescencia como integrante del Mariachi Monteclaro durante seis años, Ormazábal ha moldeado una voz única que hoy cautiva a miles de seguidores.

El salto a la masividad y la llegada a Sony Music

El despegue definitivo de su carrera se produjo tras la difusión de un video que se volvió masivo en redes sociales junto a la artista Alanys Lagos, a quien conoció durante una de sus presentaciones. «Ese video se hizo bastante viral y ayudó bastante, ayudó un 100% a que me hiciera un poquito más conocido», confiesa con gratitud.

Este impulso no solo le otorgó visibilidad, sino también el valioso respaldo y orientación del equipo de la cantante. Hoy, respaldado por una discográfica multinacional, el artista asume el desafío con madurez y profesionalismo.

Respecto a esta nueva instancia, el cantante señala que «esta nueva etapa refleja un antes y un después. Es una oportunidad increíble que trae consigo muchas responsabilidades que estoy contento de poder recibir y llevar a cabo». Asimismo, añade que se siente «muy agradecido y bendecido de poder trabajar con grandes profesionales» en un equipo que califica de alta calidad.

Anuncios

Claro está que, a pesar del vertiginoso éxito, Ormazábal mantiene los valores inculcados en su hogar. «Lo he recibido de una manera con los pies bien bien en la tierra, como dice mi papá. Con harto trabajo, gracias a Dios, estamos full», asegura, detallando que actualmente trabaja «al 1000%» en la producción de nuevos temas y videos musicales grabados en los hermosos paisajes de la región de O’Higgins.

Ignacio despegó tras un video viral junto a la cantante Alanys Lagos.

Identidad campesina y picardía chilena

Para Ignacio, la música ranchera tiene un arraigo profundo en la identidad de las zonas rurales de Chile, especialmente hacia el sur del país. «La ranchera va de la mano, muy de la mano con lo que es el campo, los quehaceres, las labores que se realizan día a día», explica, señalando que con el paso del tiempo los músicos nacionales le han dado un sello propio al género. «A pesar de que la ranchera no es un 100% de nosotros porque viene de México, yo creo que al pasar de los años ya le dimos nuestro toque. Creo que nos identifica bastante».

Ese sello local y festivo queda plasmado en su nuevo éxito, «Que culpa tengo yo», una canción que busca conectar con el humor y la picardía nacional. «Quisimos buscar esa picardía que tiene el chileno, que tiene la chilena, esa nobleza que tenemos y verla reflejada un poco en esta canción que es bien picaresca», comenta con entusiasmo sobre su último lanzamiento.

Ormazábal se presentará este fin de semana en Requínoa y tiene una agenda amplia de cara a las fiestas patrias y fin de temporada.

Grandes colaboraciones y el sueño de internacionalización

El futuro se proyecta brillante para el músico de Colchagua, quien ya tiene en carpeta importantes lanzamientos para el cierre de año. Entre sus próximos proyectos destaca una colaboración con el cantante ranchero Coke Núñez y un esperado sencillo internacional junto a la mexicana Lupita Infante, nieta de la leyenda Pedro Infante.

Aunque el escenario internacional asoma con fuerza, Ignacio prefiere mantener la calma y avanzar de manera gradual. Al ser consultado sobre el sueño de llegar a México, responde con prudencia y sabiduría campesina: «Es un sueño bastante bonito en realidad, pero yo creo que hay que ir paso a paso, despacito por las piedras». El artista recalca su deseo de «ir viviendo cada proceso y las oportunidades que se vayan dando en el camino, aprovecharla y disfrutar al máximo».

Por lo pronto, su agenda se encuentra repleta de presentaciones en vivo, incluyendo una presentación fijada para el próximo domingo en la Medialuna El Esfuerzo de Requínoa. Además, en noviembre se prepara para un hito de gran envergadura: ser el artista encargado de telonear a la destacada agrupación mexicana Los Dos Carnales en sus conciertos en Santiago, Coquimbo y Rancagua.

Anuncios

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios