Por: Patricio Miranda Humeres.
El tiempo pasa y la vida útil del relleno sanitario Colihues La Yesca, donde casi una veintena de municipios de la región de O’Higgins depositan sus residuos, se acorta cada vez más.
Y es justamente la principal aportante de esos residuos, la Municipalidad de Rancagua, la titular del relleno cuyas operaciones están a cargo de Veolia, la misma empresa encargada de la basura en la capital regional.
Según información solicitada al municipio y entregada vía Ley de Transparencia, la vida útil del relleno sanitario Colihues La Yesca comprende 1.680.351 metros cúbicos, lo que según las proyecciones de la municipalidad y considerando “densidad de residuos, cobertura y asentamientos”, llegaría a su tope en cinco años más. Precisamente, en abril de 2027.
Y es que los niveles que se manejan son altos. En 2020, el relleno sanitario recibió 258 mil toneladas de residuos de 17 comunas de la región.
El 38% de la basura correspondió a Rancagua (98 mil toneladas). Le siguen las comunas de Rengo (22,5 mil toneladas); Machalí (22,1 mil toneladas); San Vicente de Tagua Tagua (16,8 mil toneladas); y Graneros (13,7 mil toneladas).
Con todo, en otra solicitud hecha vía Transparencia al municipio de la capital regional, afirman que fue presentado un proyecto vía sectorial a la seremi de Salud que está “en etapa de revisión de antecedentes por parte de la autoridad” y que recibe por nombre “Apoyo en Cerro”.
La iniciativa contempla un aumento de capacidad en unos 230 mil metros cúbicos, lo que extendería la vida útil del relleno sanitario en solo once meses. Es decir, hasta marzo de 2028.

Alternativas y cambios de paradigma
Para la concejala Ecologista Verde y presidenta de la comisión de Medioambiente, Valentina Cáceres, el tema se debe abordar desde una perspectiva más amplia que no tome en cuenta exclusivamente a Rancagua.
“Ya no podemos tener una mirada solo local, sino también regional y de cooperación entre los distintos municipios que disponen allí sus residuos. En esa línea, lo que esperaríamos es que avanzáramos en el cierre de la Yesca, que idealmente en el mediano plazo se planteen estrategias de recuperación de ese espacio, incluso pensando en oportunidades como el biogás u otros”, sostiene Cáceres. “Considerando que debemos transitar a que cada comuna se haga responsable de sus residuos, pensando no solo en la recolección de basura, sino en la implementación de otras prácticas como el compostaje y el reciclaje”, añade.
Por su parte, el concejal Patricio Henríquez (PS) señala que se barajan, además, otras alternativas: “El alcalde de Rancagua nos señaló en concejo que se está en conversaciones con Codelco para buscar un terreno aledaño al de La Yesca, donde podríamos tener una vida útil con un nuevo relleno de al menos 30 años más”.
Para el concejal y exalcalde de Rancagua Carlos Arellano (DC), “lo que venga, no va a poder tener la misma forma de percibir un relleno sanitario como lo tenemos hoy y cinco años sí son suficientes como para poder instalar procesos de reciclaje en la ciudad y cambiar la mentalidad con respecto a lo que es basura y transformarlo”.
Arellano sostiene que “no podemos seguir con los mismos volúmenes de ingreso de basura a un lugar de estas características” y que “no podemos pensar en una solución solos como comuna. No nos olvidemos que aquí hay un crecimiento metropolitano, al menos, entre todas las comunas alrededor de Rancagua”.
En esa línea, el exalcalde sostiene que “no solo hay que recurrir a los liderazgos y opinión de los 33 alcaldes de la región, sino que también creo que el gobernador debiera ser el canalizador. No solo pesando en las 17 comunas (que ocupan el vertedero), sino en las 33”.
El concejal Henríquez también cree que se debe trabajar en un cambio cultural y de enfoque respecto a los residuos. “No podemos seguir con este tratamiento arcaico de la basura, tenemos que buscar nuevos modos de poder acopiar estos rellenos (…). Hay que buscar la forma de reciclar, evidentemente con un plan piloto, donde camiones puedan ir sacando día a día distintos tipos de basura, tal como se estila en Europa”.
Y es en esos cambios donde la concejala Cáceres pone énfasis, sobre todo al recordar que a mediados de este año deben estar listas las bases de la licitación para la recolección de residuos y basura para la comuna de Rancagua.
“Sin duda la próxima licitación es una oportunidad. Hablamos del contrato más oneroso de la comuna y no puede acotarse solo a trasladar basura de un lado para otro. Debiese incluir planes de gestión de residuos, por ejemplo, retirando residuos orgánicos que hoy día representa más del 50% de los residuos domiciliarios”, apunta Cáceres. “Lo que debería ir en paralelo con el avance de la compostera municipal que fue otra de las promesas de campaña del alcalde (Juan Ramón) Godoy y que estamos esperando se le dé cumplimiento”, plantea.

Entre estudios y diseños
Consultado el municipio de Rancagua, no entregaron mayores detalles.
“Los equipos técnicos municipales estudian las diversas alternativas técnicas que permitan abordar en forma integral la problemática del relleno sanitario, en el entendido que esta respuesta debe contar con una mirada sustentable ambientalmente”, respondieron por escrito. “Lo anterior involucra una serie de estudios y diseños para desarrollar un proyecto que integre nuevos procesos y tecnologías para la gestión de residuos, manteniendo un intercambio técnico preliminar con las instancias de salud y ambientales competentes”, agregaron.
Respecto del proyecto “Apoyo en Cerro” y si se baraja alguna otra opción más permanente, afirmaron que «la alternativa de Apoyo en Cerro es uno de los caminos para abordar la vida útil del relleno, no obstante, es una opción sujeta a revisión y análisis”.

