- Cerca de 200 personas acudieron a la Plaza de Armas granerina para presenciar el responso fúnebre del joven, cuyo cuerpo estuvo desaparecido por dos meses.
Por: Tomás Arcas
Fotos: Marco Lara
Este viernes 5 de agosto al mediodía, la Plaza de Armas de Graneros fue el lugar donde cerca de 200 personas se congregaron para despedir a Mauricio Rojas Peñailillo, joven granerino que estuvo desaparecido por dos meses y cuyos restos fueron hallados el fin de semana pasado en el canal de Santa María con la ruta H-10.
El responso fúnebre estuvo cargado de emociones, donde los seres queridos de Mauricio acompañaron el traslado del ataúd al centro de la plaza con gritos y cánticos exigiendo justicia. El caso, que adquirió relevancia nacional, aún se encuentra bajo investigación de las policías.
En la emotiva ceremonia, se destacó a Rojas por haber sido un joven bueno y solidario, que disfrutaba cuando su entorno lo pasaba bien. Las conmovedoras palabras de los padres de Mauricio llenaron de lágrimas y aplausos a quienes acudieron al corazón de Graneros para entregarle un último adiós al joven fallecido.
“El Estado ha estado ausente. No es sostenible que un Estado no acompañe a una familia, que queda la búsqueda de un extraviado al arbitrio de un ser humano”, mencionó el alcalde de Graneros, Claudio Segovia, quien además informó que pretende homenajear al joven bautizando una calle de la comuna con su nombre.
Asimismo, tanto el edil granerino como los padres de Mauricio aseguraron que lucharán por avanzar en una ley de extraviados, para que se consagre como un derecho inalienable la búsqueda masiva con todos los medios posibles. En esa línea, hicieron un fuerte llamado al Gobierno de Gabriel Boric para que situaciones como esta no se vuelvan a repetir en el país y exigieron que este lamentable acontecimiento no quede impune.
Un elemento que marcó al masivo funeral fue la presencia de la cueca, una de las grandes pasiones de Rojas. El dúo Sol Fusión fue el encargado de musicalizar la instancia, mientras que amigos y familiares del joven granerino interpretaron la danza nacional alrededor de sus restos. Finalmente, en una extensa caravana, la multitud se trasladó al cementerio de Codegua para acompañar a la familia Rojas Peñailillo en el entierro de Mauricio.









