El estilo de gobernar del papa Francisco

¿Qué forma de gobierno mostró Francisco? ¿Cuáles son las habilidades particulares con las que dirigió su Iglesia? ¿Qué enseñanzas dejó su gestión pontificia para las organizaciones de hoy en día? ¿Cuáles son los principales hitos de su forma de gobernar? Un especialista analiza el legado del pontífice como máximo dirigente de una de las instituciones más antiguas y universales.

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Por: Ricardo Segura / EFE – Reportajes.

El término ‘management‘, usual en el ámbito empresarial, equivalente a “dirección, gestión o administración” y descrito como “gobierno de personas y empresas u organizaciones”, también puede aplicarse a instituciones religiosas como la Iglesia católica, según los especialistas.

Los expertos señalan que la historia de la Iglesia es una narración de la intervención de Dios en la vida de los hombres, durante la cual muchos papas afrontaron situaciones y tiempos complejos, y en la que las decisiones de León I, Gregorio VII, Bonifacio VIII, Gregorio XIII, Julio II o Juan Pablo II, entre otros, recuerdan que todos los tiempos han estado repletos de incertidumbres y que acertar en el sendero no es sencillo.

Durante más de 2000 años, la Iglesia católica ha tenido 266 papados y también, de algún modo, 266 papas. Esto se debe al único caso de Benedicto IX, al que se le considera como tres veces papa y quien en los listados de papas aparece tres veces con el número correspondiente, explica Javier Fernández Aguado, autor del libro ‘Management pontificio’.

Fernández Aguado señala que muchos de los papas enfrentaron desafíos únicos y complejidades específicas y dejaron su legado en la forma de dirigir a las personas y los asuntos institucionales.

“Muchos de los sucesores de San Pedro tuvieron la capacidad de adaptarse a los cambios sin perder lo esencial y ofrecen lecciones imperecederas para el ‘management’ o gestión empresarial”, señala este intelectual, que analiza las enseñanzas clave para las organizaciones contemporáneas que han dejado aquellos gobiernos papales más significativos.

Fernández Aguado ha trabajado como alto directivo y luego como empresario; está especializado en dirección de empresas y organizaciones y es un conferenciante sobre negocios y economía reconocido a nivel internacional, (https://javierfernandezaguado.com).

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“Con sus aciertos y sus errores, muchos pontífices han aplicado estrategias de liderazgo y decisiones organizativas que trascienden el tiempo y las circunstancias, y han permitido a la Iglesia, una institución dos veces milenaria, perdurar y evolucionar en coordenadas cambiantes, dejando lecciones relevantes para la actualidad”, destaca Fernández Aguado.

Algunas claves de la gestión papal.

El libro ‘Management pontificio’ concluye en Benedicto XVI, sin entrar en el pontificado de Francisco, que comenzó en 2013, porque el autor considera que “es fundamental mantener una cierta distancia cronológica para poder juzgar con objetividad la gestión de una persona, y con más motivo a un sumo pontífice”.

Sin embargo, Fernández Aguado, ha accedido a analizar algunas características del ‘management pontificio’ del papa recién fallecido, con sus decisiones acertadas y con sus errores.

“De forma apresurada, podría señalarse que Francisco es un dirigente asimilado a otros contemporáneos”, señala Javier Fernández Aguado, en una entrevista con Efe.

En ese sentido, señala que este pontífice “se marcó como objetivos primordiales prácticamente los mismos que la ONU o algunas ONG”.

Esto ha llevado a que algunos “echen en falta una mayor profundidad espiritual, más retadora e incómoda, pero imprescindible para un líder de una religión universal, al considerar que implicarse en modas coyunturales diluye la responsabilidad de predicar la doctrina para acertar en el camino hacia la trascendencia, propósito para el que fue elegido”, añade.

La apertura comunicativa del pontífice

Respecto de las habilidades específicas que el papa Francisco ha mostrado en su tiempo de gobierno, Fernández Aguado señala que “su apertura comunicativa ha sido adaptativa y directa”, aunque matiza que “un puesto de ese calado reclama una razonable separación de la batalla dialéctica puntual”.

El autor considera que el modelo de gobierno de Francisco “ha sido ecléctico”, es decir que ha adoptado una postura intermedia entre conceptos o actitudes diversas, combinando elementos de diversos estilos, ideas o posibilidades.

Según este especialista, este eclecticismo ha conducido al papa a “volcar complacencia para los más cercanos ideológicamente y ejercer un proceder autocrático para los menos proclives a sus posicionamientos”.

Consultado sobre los principales resultados o hitos del estilo de gobernanza del papa Francisco, este especialista destaca que Jorge Mario Bergoglio “ha conectado con sentimientos mayoritarios de su época”.

“Ha actuado de forma campechana con sus seguidores y el tiempo dirá si ha sido acertada esa opción”, puntualiza.

“Muchos descubrieron en el pontífice un comportamiento simultáneo de los dos talantes de Pío IX. Ese padre de la Iglesia fue liberal en sus inicios y mutó a la rigidez porque algunos tomaron su flexibilidad por fragilidad”, según Fernández Aguado.

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Para este experto “Francisco ha esgrimido rigor y maleabilidad en función de las decisiones que debía tomar, y le ha faltado acierto para elegir a algunos de sus colaboradores, dejándose arrastrar más por la afinidad que por la valía y la preparación”.

Respecto de las enseñanzas que deja el estilo de ‘management pontificio’ de Francisco, este especialista considera que “ha combinado, de forma no siempre explicable, la sonrisa afable de Juan XXIII con el obrar hosco de Pablo IV, el papa napolitano Gian Pietro Carafa, quien al ser italiano, a veces es mencionado como Paulo IV, y que fue de carácter arisco”.

Por otro lado, “ha fundido en su actuar la humildad de Juan Pablo II para solicitar oraciones y apoyo, con la prepotencia de Gregorio VII o Urbano VI”, según este autor.

Desde la óptica del ejercicio de la alta dirección de una organización y como especialista en esa materia, Fernández Aguado considera que el papa, “quizás hubiera debido alcanzar más formación en habilidades directivas y otros conocimientos específicos precisos para un puesto de su nivel, antes de acceder al solio pontificio, o luego, durante su ejercicio”.

Papa Francisco durante audiencia en el Vaticano, en el 60 aniversario de los tratados de Roma, en 2017. Foto: Unión Europea/Etienne Ansotte.
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