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Con mascarillas y aforo limitado volvió el tradicional desfile del 2 de octubre a Rancagua

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Por: Patricio Miranda Humeres / Fotos: Marco Lara.

Había expectativas en el Estadio El Teniente el sábado y, esta vez, no se trataba de un encuentro deportivo.
Y es que luego de un año donde la pandemia obligó a suspender eventos masivos y, con ello, el tradicional desfile que se realiza en conmemoración de la Batalla de Rancagua, también conocida como el “Desastre”, el evento retornó a la capital regional.

Eso sí, dado que la crisis sanitaria sigue latente, hubo algunos cambios. Desde aforo limitado a solo 600 personas hasta el uso de mascarillas no solo de los asistentes, sino también de quienes estuvieron marchando por la pista atlética del recinto deportivo.

Atendiendo ese contexto, se realizó un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del COVID-19 y los estandartes de combate usaron un crespón negro en señal de luto.

La ceremonia también fue más breve que de costumbre y es que, solo fueron las Fuerzas Armadas y de Orden, fueron las que desfilaron bajo la atenta mirada de algunas autoridades y asistentes. Así, este año los colegios que tradicionalmente escogían a un grupo de alumnos, alumnas, profesores y profesoras, quedaron fuera del evento, así como también otras organizaciones como Bomberos o las Damas de Colores.

Con todo, la sincronía al desfilar y las melodías que interpretaron los representantes de las Escuelas Matrices se llevó el aplauso del público, el mismo que recibió el Conjunto Graneros, que con tres pie de cueca deleitó a los asistentes en un esquinazo con música en vivo.

“Presentamos distintas expresiones de cueca que hoy están plenamente vigentes, incluyendo también a los temporeros, que fue a los últimos que enamoró la cueca”, señaló Miguel Gutiérrez, director de la agrupación.

En la presentación también se hicieron presentes una pareja de Carabineros, que mostró sus dotes danzarines, compartiendo el escenario de la pista atlética con el resto de los bailarines y la banda, espacio artístico que fue presentado por el destacado comunicador Juan La Rivera.

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“Fue un privilegio y un honor compartir una ocasión tan especial para la ciudad de Rancagua”, sostuvo La Rivera. “El espectáculo fue impecable, esta pequeña ‘Parada Militar’ y también la muy buena demostración de lo vivo que está el folclore”, agregó.

La sensación fue compartida por las autoridades que encabezaron la ceremonia.

Ricardo Guzmán, delegado presidencial de O’Higgins, señaló que estaba “muy contento” por haber retomado cierta normalidad en las “tradiciones cívicas”, como lo es esta característica muestra.

“Es importante ver ese nexo que hay entre las instituciones de las Fuerzas Armadas con la comunidad, pero también de que los rancagüinos y la gente de la región se sienta identificada con este tipo de eventos, nos tiene muy contentos”, afirmó.

Por su parte, el general de División y comandante del Comando de Operaciones Especiales del Ejército, Carlos Castillo, manifestó que “fue muy emocionante estar celebrando un aniversario más de la Batalla de Rancagua. Van 207 años y para todos los chilenos y quienes pertenecemos a las Fuerzas Armadas, cada uno de estos hitos y ceremonias en que conmemoramos alguna gesta heroica, nos emociona escuchar a nuestros soldados desfilar y, obviamente, aquellas tradiciones como la cueca”.

En las graderías también estuvo presente el gobernador regional Pablo Silva y parlamentarios de la zona, como el senador Alejandro García-Huidobro y los diputados Raúl Soto, Ramón Barros y el postulante al congreso Juan Masferrer, además de algunos secretarios regionales ministeriales, como Pablo Ortiz (Salud), Alejandro Álvarez (Gobierno) y Christian Villegas (Bienes Nacionales), entre otros.

Entre las autoridades municipales, ubicadas en las graderías, estaban algunos concejales junto al alcalde de Rancagua Juan Ramón Godoy. “Me parece importante que hoy tengamos el desfile luego de estar suspendido un año. Es parte de las tradiciones cívicas, de la identidad de la ciudad y, sobre todo, del recuerdo de estos 207 años de la Batalla de Rancagua”, dijo el jefe comunal.

En las afueras del estadio la situación se vivió con normalidad. Sí algunos brigadistas aprovecharon la oportunidad para ondear banderas y repartir propaganda de candidatos en la entrada del recinto.

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Con goleada, Nacional (P) clasifica a Tercera Fase

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El Verde cayó goleado en el estadio Atanasio Girardot por Nacional con un marcador 3-0. El equipo de Juan Pablo Pumpido tomó la delantera con la ejecución de pelota parada por parte de Juan Fernando Alfaro al minuto 23 del primer tiempo. Luego, la visita amplió distancias y estampó el 2-0 cuando iban 26’ de la segunda etapa tras la jugada de Rodrigo Arévalo. Entonado, Nacional (P) alcanzó el tercero con un penal de Facundo Velazco, estableciendo el 3-0 en el minuto 46 de la misma mitad.
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El Verde cayó goleado en el estadio Atanasio Girardot por Nacional con un marcador 3-0. El equipo de Juan Pablo Pumpido tomó la delantera con la ejecución de pelota parada por parte de Juan Fernando Alfaro al minuto 23 del primer tiempo. Luego, la visita amplió distancias y estampó el 2-0 cuando iban 26’ de la segunda etapa tras la jugada de Rodrigo Arévalo. Entonado, Nacional (P) alcanzó el tercero con un penal de Facundo Velazco, estableciendo el 3-0 en el minuto 46 de la misma mitad.

Jordan Santacruz estrelló un disparo en el palo y desaprovechó la oportunidad de aumentar la diferencia en el minuto 78 del segundo tiempo.

At. Nacional lució superior dominando el balón (66%) ante Nacional (P) así como en cantidad de disparos al arco (27), aunque sin éxito de gol para ser el vencedor.

El protagonismo de Antony Silva lo consagró como el mejor jugador del partido. El guardameta de Nacional (P) mostró su calidad al contener 8 disparos y dio 8 pases correctos.

También fue clave en el estadio Atanasio Girardot, Juan Fernando Alfaro. El volante de Nacional (P) se destacó frente a At. Nacional ya que convirtió 1 gol y dio 17 pases correctos.

A los 18 minutos del primer tiempo, el delantero de Nacional (P) Rodrigo Arévalo dejó en ridículo con un estupendo caño a Robert Mejía, volante de At. Nacional.

Con algunas infracciones y constantes pausas, se vivió el partido disputado entre ambos equipos. Hubo varios amonestados: Édier Ocampo, Gustavo Caballero, Eric Ramírez y Sergio Mosquera.

El entrenador de A. Nacional, Juan Pérez, dispuso en campo una formación 4-4-2 con Santiago Rojas en el arco; Édier Ocampo, Bernardo Espinosa, Sergio Mosquera y Álvaro Angulo en la línea defensiva; Daniel Mantilla, Robert Mejía, Pablo Ceppelini y Dorlan Pabón en el medio; y Jéfferson Duque y Eric Ramírez en el ataque.

Por su parte, los conducidos por Juan Pablo Pumpido se plantaron con una estrategia 4-5-1 con Antony Silva bajo los tres palos; Brian Blasi, Claudio Núñez, Sergio Ojeda y Leonardo Rivas en defensa; Juan Fernando Alfaro, Edgardo Orzusa, Orlando Gaona Lugo, Diego Duarte y Gustavo Caballero en la mitad de cancha; y Rodrigo Arévalo en la delantera.

El partido en el estadio Atanasio Girardot fue dirigido por el árbitro Wilton Pereira Sampaio.

Ante un rival que se quedó sin respuesta, Nacional (P) derrotó por goleada a At. Nacional y se aseguró la clasificación a Tercera Fase del torneo CONMEBOL – Copa Libertadores 2024.

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Un caso real de personalidad disociada.

Imagen representativa de una joven relajada y mentalmente sana. Foto: Zulmaury Saavedra/Unsplash.

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Algunas personas pierden en algún momento de su vida el contacto con su brújula interna, que informa desde las sensaciones y emociones, afectando a la vivencia de “quién soy”. Al dejar de sentir la conexión interna con su propio mundo de experiencias puede experimentar su vida interna como diferentes estados de su yo o partes de la personalidad. Dos terapeutas explican este fenómeno de disociación, a través de la descripción de un caso real que trataron en su consulta.
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El trastorno disociativo sucede cuando una persona se siente desconectada de si misma en aspectos importantes de su experiencia, generando en ella un estado psicológico de disociación, concepto que en términos generales se define como “separar algo de otra cosa a la que estaba unida”.

“Todos conocemos una forma de disociación cotidiana, cuando nuestra mente y nuestro cuerpo están en lugares diferentes en alguna situación concreta, como, por ejemplo, durante la lectura de un libro”, explican el psicólogo Mario C. Salvador y el terapeuta alemán Peter Bourquin.

Sin embargo, “existe otro tipo de disociación que se considera patológica y ocurre cuando, a raíz de una situación traumática crónica (malos tratos, abandono, falta de conexión humana…), “nuestra vida interna llega a fragmentarse y perdemos el contacto con nuestra vivencia de que somos quienes somos”, según señalan Salvador y Bourquin.

En esa disociación “dejamos de sentir la conexión interna con nuestro mundo experiencial de sensaciones, emociones, anhelos, fantasías e ilusiones, para perdernos en otro yo con el que no nos sentimos identificados”.

Estos dos especialistas destacan que la disociación es un problema poco conocido, que afecta a más del 10% de la población, “un porcentaje que puede llegar al 40% en grupos de personas con otros problemas psicológicos como depresión, estrés postraumático o trastornos de alimentación”, según afirman.

A raíz y desde de la pandemia de covid19, “los diagnósticos para estos trastornos disociativos han aumentado”, señalan los autores del libro ‘¿Quién soy? De la disociación a la integración’.

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Bourquin, de origen alemán, es un reconocido terapeuta especializado en un método psicoterapéutico denominado Constelaciones Sistémicas (www.peterbourquin.net), mientras que Salvador es un psicólogo especialista en psicología clínica y psicoterapia del trauma y creador del Modelo Aleceia, y es co-director del Instituto Alecés de psicología y psicoterapia (www.aleces.com).

DOS ‘YOES’ EN UNA MISMA PERSONA.

Para que se entienda mejor en que consiste la disociación, estos terapeutas describen a continuación un caso paradigmático de este trastorno, que trataron en su consulta (cambiando el nombre real del paciente y algunos detalles de los hechos, para proteger su privacidad). 

Se trata de Nina, una joven de 20 años, que acude a terapia psicológica para lograr sentirse mejor.

“Ella pasa muchos días en su casa, metida en su habitación y mirando la televisión o navegando por internet. Atraviesa temporadas en las que duerme demasiadas horas, y no tiene interés por los estudios ni las relaciones sociales”, explican.

Algunos días acude a sus sesiones de terapia sintiéndose realmente mal, con ánimo deprimido, triste, apática, desvitalizada y con pocas ganas. Estos días puede quejarse de la vida, de que nada tiene sentido e incluso manifiesta ideas suicidas.

Esos días le dice al terapeuta que tuvo una infancia desgraciada, (con los padres de sus primeros años deprimidos por la pérdida de otra hija, diferentes de los actuales), y manifiesta que siente que ella “no le importa a nadie”, “no hay nadie que la comprenda”, “solo se tiene a si misma” y “no puede confiar en nadie porque no van a estar” cuando los necesite.

Otros días, Nina acude a las sesiones terapéuticas sintiéndose bien, con una aparente normalidad. Dice que ahora está bien y no quiere mirar al pasado ni hablar de los momentos en que se encuentra mal.

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En esos momentos, señala que su malestar “está hoy muy lejos y que ahora es feliz con la familia que tiene”. De alguna manera, en sus días “buenos”, Nina no quiere saber nada de la otra Nina que siente malestar en los días “malos”.

Disociación, más frecuente de lo que se supone. Foto: Freepik.

Los ‘días buenos’ y ‘días malos’ de Nina.

Y así Nina va alternando los días en los que está aparentemente bien, pero con falta de alegría vital, yendo a veces a la Universidad y cumpliendo con lo mínimo, con otros días en los que se encuentra sin ganas ni fuerzas y se encierra en su habitación, según los especialistas que la han tratado.

Esta alternancia anímica caracteriza su vida. Hay pues dos partes en Nina: una que lleva la vida con aparente normalidad, se lleva bien con sus padres de ahora, los cuales se preocupan por ella, la atienden y cuidan. Sin embargo, vive una vida un tanto entumecida en sus emociones, como en piloto automático.

La joven vive algunos días como si fuese una chica normal, pero otros días entra en un estado de extremo decaimiento y depresión en los que ‘no siente ni padece’, tiene ideas de suicidio y de falta de valor y duerme hasta el mediodía, sin querer hacer nada.

Salvador y Bourquin explican que las raíces de la actual disociación de Nina están en su infancia. “Cuando ella tenía cuatro años de edad, su madre perdió a una hija dos años más joven que Nina, un hecho que traumatizó a la familia”.

Su madre quedó deprimida, pasaba días llorando y lamentándose, y perdió el interés por todo, enfocándose solo en su propio dolor.

Su padre estaba ausente, preocupado por su mujer y se mostraba exigente con Nina, con la que no tenía paciencia ni sensibilidad.

Nina se recuerda a si misma como una niña triste. Lloraba sola en la habitación y nadie venía en su consuelo. Si se mostraba apática, sin interés o triste, su padre le recriminaba que tenía que hacer cosas y no dar más problemas, porque ya tenían bastantes, según los dos expertos.

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Explican que ninguno de sus dos progenitores de entonces alcanzaba a ver cuánto Nina los echaba de menos y los necesitaba. En realidad, ella había perdido a una hermana y en alguna medida también había perdido la presencia de sus padres.

Es lo que en psicología se conoce como trauma de apego, un choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente y que afectará a las estrategias de supervivencia de la niña, “originado por la falta de conexión humana en las etapas más tempranas del desarrollo, cuando el cuidado y el vínculo parental son muy críticos”.

“Cuando Nina está en sus días de depresión, refleja el mismo estado en el que se sentía cuando era una niña de 4-6 años, que vivía con la madre ausente y deprimida, y lloraba en la habitación y nadie acudía a confortarla, es decir la etapa en la que se produjo su herida debido a la falta de amor y cuidados, señalan los especialistas.

Ahora, con 20 años de edad, Nina tiene unos padres distintos, que ahora si se preocupan de ella y ella lo sabe. No obstante, esto no parece suficiente para ella. Lo que tiene hoy, no basta para cerrar la herida que sufrió en su infancia, según Salvador y Bourquin.

“Podemos decir que ambas experiencias viven en almacenes de memoria separados (disociados) y que los recursos que Nina tiene en su vida actual `no llegan´, y por tanto no afectan al dolor que vivió en su infancia” explican.

En psicoterapia, se deben crear las condiciones para restaurar la confianza en un vínculo humano que ofrezca afecto, seguridad y estabilidad a la persona, y que le ayude a saber que todos somos interdependientes de los demás, y para que los recursos de los que dispone hoy en su vida, puedan llegar y permear el dolor que en su infancia experimentó en solitario, señalan.

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Se trata de mirar ese dolor compasivamente en lugar de enterrarlo o escapar de él, y así liberarse de ese trauma, añaden.

La cura es un proceso mediante el cual la persona integra su dolor para extraer una enseñanza de su experiencia, concluyen. 

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Nacional ganó y logró su clasificación a Tercera Fase

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Por la llave 6 del torneo CONMEBOL - Copa Libertadores 2024, Nacional celebró en el estadio Gran Parque Central frente a Puerto Cabello. El camino hacia la victoria para Nacional comenzó con Rubén Bentancourt, quien convirtió en el minuto 14 del segundo tiempo. Gonzalo Carneiro amplió la ventaja con el segundo gol al minuto 43 de la misma etapa.
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Por la llave 6 del torneo CONMEBOL – Copa Libertadores 2024, Nacional celebró en el estadio Gran Parque Central frente a Puerto Cabello. El camino hacia la victoria para Nacional comenzó con Rubén Bentancourt, quien convirtió en el minuto 14 del segundo tiempo. Gonzalo Carneiro amplió la ventaja con el segundo gol al minuto 43 de la misma etapa.

El desempeño Gonzalo Carneiro lo posicionó como el jugador más destacado del encuentro. El delantero de Nacional mostró su mejor nivel al marcar 1 gol, rematar 2 veces al arco contrario y acertar 8 pases correctos.

Antonio Galeano también jugó un buen partido. El volante de Nacional efectuó 21 pases correctos.

Un alto promedio de faltas, frenó constantemente el juego en la cancha. Hubo 3 amonestados: Michael Covea, Kendrys Silva y Federico Bravo.

El estratega de Nacional, Álvaro Recoba, paró al once inicial con una formación 4-5-1 con Luis Mejía en el arco; Leandro Lozano, Juan Izquierdo, Diego Polenta y Gabriel Báez en la línea defensiva; Lucas Sanabria, Thiago Helguera, Antonio Galeano, Mauricio Pereyra y Jeremía Recoba en el medio; y Rubén Bentancourt en el ataque.

Por su parte, los elegidos por Noel Sanvicente salieron al campo de juego con un esquema 4-4-2 con Giancarlo Schiavone bajo los tres palos; Kendrys Silva, Carlos Rivero, Christian Moreno y Jesús Yéndis en defensa; Michael Covea, Jimmy Congo, Federico Bravo y Rubén Rojas en la mitad de cancha; y Luifer Hernández y Miku en la delantera.

Yael Falcón Pérez fue designado como el árbitro principal del encuentro en el estadio Gran Parque Central.

Nacional terminó con el sueño de Puerto Cabello al derrotarlo en el partido de vuelta y así pudo alcanzar Tercera Fase de esta competición.

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