La construcción de carreteras es una necesidad para el desarrollo y la conectividad de las ciudades y los pueblos. Sin embargo, a menudo implica la tala de árboles y la eliminación de la vegetación existente, lo que puede ser motivo de preocupación y molestia para algunos vecinos, donde muchos pueden sentir que se está destruyendo su entorno natural y su paisaje local.
Y es que en los últimos días, en redes sociales ha habido una creciente preocupación y molestia entre los vecinos debido a la posible tala de árboles que se ubican en las afueras del Hospital Clínico Fusat en Rancagua, por lo que muchas personas han expresado su descontento argumentando que se está destruyendo su entorno natural, que esto tendrá un impacto negativo en el paisaje local y la biodiversidad. Otros han argumentado que se podrían haber utilizado métodos de construcción alternativos para minimizar la cantidad de árboles eliminados, mientras que otros han sugerido que se debería plantar más árboles en otros lugares para compensar la pérdida.
“HEMOS PODIDO DESPLAZAR EL EJE DE LA ACERA CON EL OBJETO DE MANTENER ESTA ESPECIE”
En respuesta a estas preocupaciones, las autoridades locales han tomado medidas para minimizar el impacto ambiental de la construcción de la carretera. Así lo indicó la Seremi de Obras Públicas de O’Higgins, María Ángeles Latorre “al revisar el proyecto de la Carretera del Cobre, dentro de este proyecto no se contemplaba la conservación de estas especies, por lo que hemos tenido que juntarnos con la Inspección Fiscal de la Dirección de Vialidad, para poder evaluar qué medidas se pueden tomar dentro de una modificación de proyecto, sin alterar la esencia y la normativa vigente para poder ver cómo mantenerlos”, dijo.
En esta línea la autoridad regional agregó “hemos podido desplazar el eje de la acera con el objeto de mantener esta especie y en un trabajo conjunto con el Departamento de Gestión Ambiental del municipio de Rancagua -quienes son los encargados de la mantención de las especies dentro de la comuna- de poder hacer una poda estos árboles, ya que su follaje no puede quedar sobre la calzada de la calle. Una de estas especies no logra mantenerse y el municipio va a realizar las acciones para poder desplazarlo. El resto se va a mantener con una poda que va a ser manejada por el Departamento de Gestión Ambiental del municipio”, indicó Latorre.
Por su parte desde el Municipio de Rancagua indicaron que “Equipos de la Municipalidad de Rancagua visitaron el sector donde se encuentran los árboles que se verían afectados por la ampliación de Carretera del Cobre, junto al inspector fiscal que está a cargo del proyecto y la empresa que está ejecutando las obras. En la ocasión vieron en terreno los árboles que están frente a la clínica Fusat y acordaron que se podría modificar el trazado original del proyecto, desplazando hacia el norte la calzada para que no afecte a los árboles. De esta forma, solo se vería afectado un árbol (Tilo) que está a la mitad de la calzada; sin embargo, la Municipalidad de Rancagua va a gestionar su traslado para dejarlo en el mismo sector, pero desplazándolo un poco de la calzada para que las obras no lo toquen y no se vea afectado”.
Además, agregaron “equipos de la Municipalidad de Rancagua estarán presentes para supervisar el estado de las raíces y fiscalizar que no las corten indiscriminadamente, y asegurar que los árboles no se descompensen. De esta forma el plan de acción buscar salvar los árboles que se encuentran en el sector donde se están realizando las obras”.

Cabe destacar que este cambio del trazado del proyecto se viene trabajando desde hace meses para disminuir la cantidad de árboles afectados. Además al finalizar el proyecto, trae consigo obras de paisajismo, que incluyen más árboles y especies arbustivas.
Recordemos que actualmente se está ejecutando el tramo I -de tres etapas- del proyecto que comprende la ampliación y mejoramiento de la doble vía Carretera El Cobre de 2,1 km., con el objetivo de mejorar las condiciones actuales de transitabilidad, conectividad, seguridad vial y acceso entre la conurbación de las comunas de Rancagua y Machalí e incluye: Caleteras, iluminación, paraderos, ciclovías, cruces e intersecciones y paisajismo.
