Cada 8 de marzo nos regala un espacio y un motivo para destacar mujeres líderes en su rubro, con quienes además podemos conversar y debatir sobre nuestro rol en la sociedad. Es tiempo para reflexionar sobre los avances que han tenido las mujeres en diferentes aspectos de la sociedad, especialmente dentro del mundo laboral, empresarial o emprendedor y en áreas históricamente masculinizadas, donde las mujeres hemos ido abriendo de puertas de manera más pareja.
En nuestra región son muchas las que día a día construyen su camino tanto personal como profesional con un toque de servicio social. La mirada femenina nace de nosotras en cada labor que realizamos, especialmente en nuestro desarrollo personal y familiar, así como también en nuestro desarrollo profesional y social. Sin perder nuestra esencia, las mujeres podemos avanzar y lograr desafíos impensados y que, en nuestra sociedad actual, superan las barreras culturales y masculinizadas. Si bien sabemos no ha sido fácil, aún falta camino por avanzar y recorrer y en eso concuerdan también nuestras féminas entrevistadas este año.
Dra. María Eugenia Barreto, jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Regional:
“Lo más difícil ha sido liderar y dirigir este servicio sin perder mi esencia, sin necesidad de masculinizarme”

Para María Eugenia Barreto, su carrera no ha sido fácil. Desde su cargo actual como jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Regional, esta doctora se define como tal cual y sin la necesidad perder su esencia para ejercer este puesto directivo. “Lo más difícil ha sido liderar y dirigir este servicio sin perder mi esencia, sin la necesidad de masculinizarme. Los cargos de poder han sido clásicamente ocupados por hombres de mediana o avanzada edad. Pero yo soy todo lo contrario, soy mujer, soy joven, soy cercana y además me tocó asumir este gran desafío a pocos meses de haber vuelto de mi post natal”, manifestó.
A su juicio, las mujeres ya están posicionadas y empoderadas, especialmente en el área de la Salud. “Hasta hace poco nuestra directora era mujer, nuestra subdirectora es mujer, la jefa del servicio de medicina es mujer, la del servicio de cirugía, la de atención abierta. Me atrevo a decir que en este hospital o somos más mujeres en cargos de jefatura o estamos en igualdad de condición”, explicó la profesional.
Agrega que trabajar en salud es muy difícil, “sobre todo en un servicio de urgencia, donde todo pasa rápido, todo es grave, el ambiente es hostil, no hay espacio para el error. Mi gestión se basa en estar en terreno formando parte de ese equipo, donde la relación se hace más horizontal, puedo empatizar y ver el punto de vista que a veces es difícil ver desde el escritorio, eso ayuda a que nos podamos comunicar mejor y con más confianza, identificando a otros líderes”, indicó la doctora Barreto.
Esta médico urgencióloga asegura que, para captar la atención y el respeto de su equipo, su clave ha sido tener objetivos claros, “centrados en el paciente, justificados desde lo humano, con un fuerte respaldo técnico y estando en la cancha con el equipo en los momentos difíciles”. Esto porque cree que las mujeres contamos con una alta capacidad de organización, buenas ideas, logramos formar equipo y nos entregamos a nuestras ideas. “Nos reconocemos así, valiosas y lo proyectamos”.
Pilar Poblete Jiménez, vicepresidenta de gestión en CChC O´Higgins:
“Nunca ha sido impedimento ser líder en un campo mayoritariamente de hombres”

En el rubro económico de la construcción, históricamente ocupado por hombres, ser mujer es todo un desafío, especialmente en la línea de la dirigencia y el gremialismo. Son aún pocas las que representan al género y por eso que conversamos con Pilar Poblete Jiménez, vicepresidenta de gestión en CChC O´Higgins, quien se encuentra en su segundo periodo en este cargo.
“Tomé este desafío con la seguridad que podría aportar desde mis conocimientos y experiencia. Como mujer, siempre he sentido el respeto de los socios hacia mi cargo y nunca ha sido impedimento ser líder en un campo mayoritariamente de hombres”, apuntó la dirigente cuyo sello personal asegura, va en línea con su forma de ser mujer en lo personal y profesional: escuchar, buscar soluciones, ayudar y ser justa.
Nos cometa que uno de los grandes desafíos desde su posición gremial es justamente, contribuir en el aumento de la participación femenina en el rubro de la construcción en todas sus áreas, directivas, administrativas y maestras en obra. Pese a ello, cree que falta mucho todavía por avanzar. “Yo he sido afortunada en trabajar en lugares en donde estas instancias de respeto existan. Aún hay muchos campos en que esto no ocurre. Nosotras las mujeres desde nuestros diversos roles impulsamos, inspiramos y somos un pilar significativo en todas las áreas de la sociedad”, puntualizó Pilar.
Verónica Wartenberg, presidenta de Tribu Emprendedoras de O’Higgins A.G.:
“Pese a que hay apoyos estatales que fomentan la asociatividad, eso requiere dedicar horas con las que no contamos”

Las mipymes son el bastón de nuestra economía y gran parte de estos emprendedores son mujeres. Sin embargo y pese a esta cifra la inequidad de género sigue siendo la piedra de tope para las mujeres que deciden emprender. Y para ganar fuerza y apoyo existen comunidades y gremios de mujeres emprendedoras que se conforman para generar mutualismo propio. Es el caso de la asociación Tribu Emprendedoras de O’Higgins. Su presidenta, Verónica Wartenberg, nos explica que muchas de sus socias provenían del programa Mujer Emprende del SERNAMEG, la mayoría manualistas y revendedoras, que ven en sus emprendimientos una forma de complementar los ingresos familiares.
“La principal dificultad vista al liderar a este grupo de mujeres es que el tiempo que le dedican ellas a sus negocios es limitado, pues deben cumplir con múltiples tareas, la mayoría son de labores de cuidado, por lo que el tiempo para la agrupación es aún menor. Pese a que hay apoyos estatales que fomentan la asociatividad, eso requiere dedicar horas con las que no contamos, por eso el avance en los objetivos propuestos es lento”, manifestó la dirigente.
Verónica siempre ha sido es económicamente independiente y decidió asumir este cargo dirigencial con mujeres ya que está convencida de que tienen potencial y busca empoderarlas. “Trato de que vean más allá del día a día, que se enfoquen en resultados y no en la tarea, que comprendan que los límites están en la mente, por ello además de buscar puntos de venta nos hemos enfocado en establecer alianzas estratégicas para que puedan acceder a programas de formación de negocios y en desarrollo de habilidades”.
Según su punto de vista, Verónica cree que se ha logrado avanzar en ciertos ámbitos, como, por ejemplo, con los deudores alimentarios y la legislación en torno a la violencia contra la mujer. “Aún falta mucho por recorrer. La brecha salarial sigue siendo un tema, mismo cargo, misma responsabilidad y diferente salario entre hombres y mujeres. Las mujeres en edad fértil tienen menos oportunidades de encontrar trabajo respecto a los hombres y tardan más en tiempo en alcanzar puestos directivos, basta mirar los directorios de las empresas, donde no se ve paridad”, opinó recordando además los cuidados que no son remunerados y que se hizo visible en pandemia, “donde la brecha en torno a los roles parentales pareció profundizarse, además de aumentar los casos de violencia intrafamiliar”.
