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Marcelo Fuentes, presidente de la Federación de Agricultores de O’Higgins: “No descartamos solicitar Zona de Emergencia para llegar con recursos frescos y rápido a la pequeña y mediana agricultura”

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-Luego de las recientes precipitaciones el sector del agro en la región se levanta para evaluar los daños a sus predios. También comienzan las especulaciones de precios y de producción. Es por eso que el representante de esta agrupación gremial responde a estas inquietudes.
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(Fotos y vídeo cedidos)

Hace un par de semanas se hablaba de la llegada de dos “ríos atmosféricos” a la zona central con intensas lluvias y nieve. El primero de ellos dejó bastante agua caída, pero pronto llegó el segundo sistema frontal dejando más cantidad de precipitaciones en corto periodo de tiempo, lo que provocó que los suelos no alcanzaran a absorberla.

La peor situación se vivió en campos, parcelas y predios agrícolas donde la peor parte se la adjudicaron plantaciones al aire libre y a ras del suelo que terminaron inundadas por el agua, así como también algunos invernaderos. Así lo explicó a #ElRancagüino Marcelo Fuentes quien es el presidente de la Federación de Agricultores de O’Higgins, gremio que reúne al menos a unos tres mil pequeños y medianos agricultores de la zona.  “En el primer sistema frontal los campos no tuvieron mayores problemas, pero con el último del jueves pasado, los suelos estaban saturados”, aseguró el vocero. Los canales y suelos en el campo recibieron agua desde quebradas que el mismo cerro iba formando ya que al estar saturados el agua iba buscando su curso, según nos relató en la conversación. Tras su evaluación Fuentes aseguró que “tenemos mucha afectación de pequeña y medina agricultura, especialmente de hortaliceros con sus invernaderos anegados en sectores como San Vicente de Tagua Tagua, Pichidegua y Quinta de Tilcoco”.

Los agricultores perjudicados deberán postergar su siembra ya que deberán primero desaguar sus invernaderos, ventilar y esperar que pase la humedad para evitar problemas fitosanitarios, rearmar los invernaderos que se cayeron producto del viento, agregó el presidente de esta agrupación, por lo que “deberán aumentar la inversión porque sus costos se elevarán, por lo tanto la situación es bien compleja para el gremio”. Asimismo, especificó que las producciones al aire libre son difíciles de cosechar con lluvia por lo que se verá una disminución en la producción de ciertos productos. Y ejemplificó que en el caso de los tomates, “que se empiezan a sacar en octubre, por estos meses se comienzan a preparar las platabandas para trasplantar, pero al ver los estragos en los invernaderos demorará la siembra y no se tendrán los primores para dicho mes.  En el caso del brócoli, repollo, lechuga o acelgas, que están a ras de suelo y al aire libre, si están bajo el agua o sumado a las bajas temperaturas que llegarán, se pierde ya que son afectadas por hongos y hay que botarlas”. 

Ante este escenario, Fuentes llamó a que todos los agricultores que se sientan afectados, se acerquen a INDAP o si no son usuarios, se acerquen a la Seremi de Agricultura, tal como lo han hecho como federación. Hoy piden al Ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, que se declare zona de emergencia agrícola a la región de O’Higgins, “porque lo vamos a necesitar”, insiste. “No descartamos solicitarlo porque así se podrá llegar con recursos frescos y rápido a la pequeña y mediana agricultura. Así lo estuvimos viendo el fin de semana con él en terreno para evaluar el impacto que tendrá estos últimos frentes de mal tiempo y precipitaciones”, agregó el representante gremial.

ESPECULACIÓN DE PRECIOS

Respecto a la posible especulación de precios el portavoz de esta federación hace un llamado a la calma. “La idea es que no salgan los especuladores de precios que siempre en estas situaciones con afectación climática, aparecen diciendo que ciertos productos subirán de precio. Es verdad que va a ver una merma en algunas producciones hortícolas sobre todo en cultivos aledaños a los canales o ríos que fueron inundados, esto puede provocar un alza en los precios. Pero en el caso del tomate por ejemplo, su estacionalidad nos hace consumir tomate del norte en esta época, como es desde Arica, o muchas veces también se importa desde Perú”, explica Fuentes no descartando siempre una pequeña alza en ciertas hortalizas cultivadas en esta región.

Ahora se deberá esperar que los suelos puedan descansar y absorber agua, para así ver en un par de semanas más el daño final tras este temporal. Es por ello que el monitoreo sigue y mientras están trabajando con BancoEstado, con el fin de ver algunas herramientas de ayuda, postergación de algunos créditos o que sean más accesibles en algunos casos. “Esto porque somos muy buenos pagadores en la banca, y por eso este lunes (24 de junio) tendremos una reunión con ellos para ver un alivio para los agricultores. También estamos trabajando con INDAP por el tema de los créditos y la posibilidad que se acceda a algún capital para que se puedan reinventar con ciertos cultivos”, manifestó Fuentes.

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Agregó -hasta el cierre de esta edición- que de afectación en frutales no les ha llegado información mayor, especialmente con campos inundados, ya que hoy estos están en receso. “Eso sí, los arrastres de tierra en plantaciones, los agricultores tendremos que invertir en mejoramiento de suelos, aplicación de nuevos sustratos, aplicar más nutrientes, pero no sabremos hasta el inicio de la floración cómo se comportan estos frutales”.

Recién comenzado el invierno, los agricultores de la región están preocupados de lo que se viene, el clima y el cambio climático que lo lleva a una constante variación. “Dicen que el otoño iba a ser muy lluvioso y ahora entraría el fenómeno de La Niña que nos traería un invierno seco y frío. Esperamos que además de la lluvia en los próximos meses nos acompañe la nieve para poder asegurar así el periodo de riego en la producción”, puntualizó.

¿PREVENCIÓN?

A juicio de Marcelo Fuentes, todas estas inundaciones y anegamientos en los sectores rurales las podríamos evitar si existiesen más embalses para guardar toda esta agua que cae de las quebradas y se acumula. “Esto es una señal. Perdemos el 80% del agua que se va al mar, que podríamos acumular y también prever estas inundaciones. Además, tienen que ser embalses con una tecnología avanzada. Lo que pasó en Millahue (San Vicente), un embalse de más de 50 comuneros fue una situación bien especial. Estuve reunido con ellos y estaban muy preocupados porque se está descargando el tranque para dar seguridad  a la población. Y esto si sigue no tendremos agua para la temporada de riego lo que afectaría a muchos agricultores de la zona”, agregó y recordó que en los próximos días sostendrán una mesa de trabajo con la DGA, el ministerio de Agricultura y los regantes para tomar una decisión final.

¿Qué es peor para el agro, la LLUVIA o el FRÍO?

Según Marcelo Fuentes, presidente de la federación de agricultores de la región, “si bien la lluvia y el frío son situaciones que afectan la labor agrícola, cuando tenemos gran cantidad de lluvia en pocas horas los cultivos al aire libre se saturan, y al final se van a pudrir por el agua estancada en dos o tres días. Cuando tenemos bajas temperaturas, también se nos genera un problema con las heladas y perdemos los cultivos, se queman o no crecer por su poco desarrollo. Por eso ambos factores climáticos son adversos para los agricultores, sobre todo para el pequeño y mediano agro. Y los más perjudicados en invierno son los productores hortícolas porque las condiciones de inversión son muy limitadas”. En invierno, productos como las paltas, limones y naranjas también se pueden ver afectados. “Somos productores en menor superficie, de cítricos en zonas como Peumo o Las Cabras, pero también nos vemos afectados”, concluye.  

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