La Región de O’Higgins comenzará a sentir durante la madrugada de este martes 14 de julio los efectos del sistema frontal que afectará a gran parte de la zona central del país. Sin embargo, de acuerdo con los pronósticos oficiales, las condiciones más intensas se registrarían entre el jueves 16 y el viernes 17 de julio, jornadas en las que se esperan las mayores precipitaciones, fuertes vientos y abundantes nevadas en la cordillera.
Frente a este escenario, la Dirección Regional de SENAPRED O’Higgins resolvió cancelar la Alerta Temprana Preventiva y declarar Alerta Amarilla para toda la región, debido al aumento del riesgo asociado al evento meteorológico pronosticado por la Dirección Meteorológica de Chile. La medida estará vigente mientras las condiciones así lo ameriten.
El organismo informó que se mantienen vigentes alertas meteorológicas por precipitaciones moderadas a fuertes, viento moderado a fuerte, además de avisos por nevadas normales a moderadas con probabilidad de ventiscas en la cordillera. A ello se suma un aviso de marejadas emitido por DIRECTEMAR para el borde costero.
Lluvias podrían superar los 70 milímetros
Según el informe de la Dirección Meteorológica de Chile, las precipitaciones se extenderían hasta el sábado 18 de julio, aumentando progresivamente su intensidad durante la semana.
Los mayores montos de agua se esperan entre el jueves 16 y el viernes 17, especialmente en la cordillera de la Costa y la precordillera, donde podrían acumularse entre 50 y 70 milímetros de lluvia. En el valle longitudinal se pronostican entre 40 y 60 milímetros, mientras que en el litoral podrían caer entre 45 y 65 milímetros durante la jornada del jueves.
En la cordillera, el pronóstico considera acumulaciones de nieve de hasta 95 centímetros entre jueves y viernes, acompañadas por probables ventiscas.
Vientos con rachas de hasta 80 km/h
El sistema frontal también estará acompañado por intensos vientos.
La Dirección Meteorológica prevé rachas de hasta 80 kilómetros por hora durante el jueves en el litoral, la cordillera de la Costa y sectores cordilleranos de O’Higgins. En tanto, en el valle y la precordillera podrían registrarse rachas de entre 60 y 70 km/h, aumentando el riesgo de caída de árboles, interrupciones del suministro eléctrico y daños menores en techumbres y estructuras livianas.
Además, SERNAGEOMIN informó una probabilidad moderada de remociones en masa para el litoral, cordillera de la Costa, valle y precordillera de la región, mientras que en la cordillera el riesgo fue catalogado como bajo.
El sistema frontal también afectará a Santiago y gran parte de la zona central
El evento meteorológico no solo impactará a la Región de O’Higgins. Según la Dirección Meteorológica de Chile, el sistema frontal se extenderá desde la Región de Atacama hasta la Región del Biobío, con precipitaciones, viento y nevadas que se prolongarían durante gran parte de la semana.
En la Región Metropolitana, las precipitaciones se esperan principalmente a partir de la tarde del jueves 16 de julio, acompañadas por viento y un descenso de las temperaturas. En los sectores precordilleranos también existe especial atención por la posibilidad de acumulación de nieve y por el riesgo de remociones en masa asociado a las lluvias.
Llamado a la prevención
Ante este escenario, SENAPRED informó que reforzará el monitoreo permanente junto a los organismos del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, además de activar coordinaciones preventivas con municipios, empresas de servicios básicos y organismos técnicos.
Las autoridades recomendaron a la población asegurar techumbres y objetos que puedan desprenderse por efecto del viento, limpiar canaletas y sistemas de evacuación de aguas lluvias, evitar desplazamientos innecesarios hacia sectores cordilleranos durante el evento y mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales.
Asimismo, se llamó a extremar las precauciones en las cercanías de quebradas, cauces y zonas que históricamente han presentado inundaciones o remociones en masa, además de conducir con especial cuidado en rutas precordilleranas y cordilleranas, donde podrían registrarse acumulación de nieve, hielo y problemas de visibilidad por ventiscas.
