“Casas Muertas” descansan en el damero central de Rancagua

-En esta primera entrega damos a conocer un catastro que hicimos de manera presencial en cada una de las propiedades que están en situación de abandono en el casco histórico de la capital regional y que hoy reposan ante la mirada indiferente de sus propietarios y autoridades gubernamentales.

Comparte esta noticia

Anuncios

Preservar la memoria colectiva y nuestra identidad, refleja la manera de entender el pasado y el presente, situación que nos hace reflexionar sobre la importancia que es mantener y conservar una casa, inmueble o propiedad en el casco central de Rancagua que, a decir verdad, por muy añeja que ésta sea, tiene un alto valor económico, histórico y familiar.

Muchas de estas propiedades están enclavadas en el damero central que conforma el casco histórico de la capital regional, se encuentran en condiciones deplorables unas, y algo conservadas otras, pero que las mismas no son atendidas por sus propietarios y dejadas al olvido.

Convertidas en “Casas Muertas” reposan las que por años formaron parte de la estructura colonial del centro de Rancagua, pero muchas de ellas se encuentran en muy mal estado y a punto de desplomarse, producto del abandono e indiferencia de sus dueños y que en algunos casos están en manos de empresas inmobiliarias.

Los miedos, el silencio de afectados, el conformismo, y, por supuesto, la muerte y el espanto rondando al mejor estilo de un pueblo fantasma y abandonado a su suerte, representan algunas de estas antiguas casas.

Algunos inmuebles conservan sus fachadas, pero en su interior lo que se observa son ruinas, escombros y pasto seco, que son un peligro inminente a los vecinos que colindan con estas estructuras a punto de derrumbarse y blanco fácil de un incendio estructural.

Solo entre la avenida Millán y calles Ibieta, Gamero y O´Carrol existen unas 18 casas y sitios eriazos abandonados, que muchas de esas propiedades se encuentran encadenadas y selladas con candados, para evitar que las mismas sean tomadas por personas en situación de calle, desadaptados y malhechores.

Anuncios

Un sitio eriazo ubicado en calle Millán viejo, llegando a Almarza, evidencia la desidia y abandono de los primeros lugares catastrados; mientras que el ya tan mencionado lugar que ha sido noticia en reiteradas ocasiones, es la propiedad privada de avenida Millán con Astorga, donde un cuerpo de una mujer fue hallado sin vida el año pasado y varios incendios ha puesto en peligro a vecinos y transeúntes.

En Ibieta siete sitios abandonados

La calle Ibieta no es la excepción en este reportaje, ya que forma parte del damero central de Rancagua y en la misma existen siete lugares abandonados, entre casas y terrenos eriazos, donde la acumulación de basura, maleza e inseguridad en los inmuebles desolados, para muchos, esta situación se ha convertido en una “pesadilla” que perturban a los residentes del sector.

En el cruce con Zañartu 696, está la antiquísima casona que lleva varios años desatendida, que con el pasar del tiempo ha experimentado un deterioro evidente.

En la misma calle, con nomenclatura 225, existe otro inmueble frente al Colegio Don Bosco, que sus propietarios, no le han prestado atención y mucho menos una utilidad productiva.

El Instituto O´Higgins, ubicado en la calle Ibieta, se ha convertido en “cuidador” de dos terrenos abandonados, que mientras su fachada es de una supuesta vivienda, en su interior solo lo que existe es pastizal y escombros. Situación similar es el Colegio Santo Tomás que, como guardián silente, resguarda dos casas ubicadas al lado y otra al frente.

Llegando a San Martín, ubicamos otra propiedad con el número 753, que se muestra algo deteriorada y una segunda al lado de una automotora.

Calle Gamero con el mismo rostro

Muchas son las propiedades que, presentan fachadas y estructuras muy pintorescas, pero la realidad era otra, donde algunos propietarios prefieren dejarlas solas y de vez en cuando hacerle algún mantenimiento, que arrendarlas o darle una mejor utilidad.

El registro que hicimos en la calle Gamero, entre San Martín y Freire, arrojó el mismo número de casas y sitios abandonados que la anterior, donde siete propiedades en situación de olvido, forman parte de las viviendas más antiguas de la capital regional. La primera propiedad está ubicada entre las calles Zañartu y Almarza; mientras que otra en la misma situación está frente al Condominio Don Juan y una última en la esquina de Freire.

En Gamero 239 y en la misma calle está en situación de desocupación, la antigua sede de empresa de servicio sanitaria, que su estructura se ha ido deteriorando con el pasar de los días, aunado al crecimiento de la maleza.

Anuncios

Otro inmueble que permanece incólume está a pocos metros de la calle Campos, al igual que otra con mejor aspecto signada con el número 715.

Pocas en O´Carrol

A todo lo largo de la calle Carlos María O´Carrol, una de las principales vías del centro de nuestra ciudad, solo logramos registrar dos inmuebles abandonados, la signada con el número 582 y la antigua sede del Colegio Marcela Paz.

En Cuevas nos topamos con cuatro casas, donde una está en la intersección con calle Almarza, otra con el número 231 y otras dos sin su respectiva nomenclatura.

En la Calle Mujica nos topamos con un panorama poco alentador, porque al igual que las anteriores, muchas de estas propiedades, sirven de refugios de personas en situación de calle, pero además tomadas por otros para el consumo de alcohol, drogas y otras fechorías a cualquier hora del día.

En Mujica con Alcázar existe una propiedad señalada con el número 285 y otras tres más con la numeración 125, 117 y 88, que según algunos moradores y vecinos, desconocen los dueños de estos inmuebles.

En la Germán Riesco, que viene a hacer la prolongación del paseo Independencia, solo hasta Alcázar existen tres inmuebles que no son habitados, dejadas al olvido y que no cumplen ninguna función, muy a pesar de ser parte de la zona comercial del centro de Rancagua. También en la misma zona otra casa descuidada.

En Cáceres conseguimos nueve

“Lo que antes fue, ya no es”; nos referimos al edificio ubicado en calle Cáceres, que en otrora fungió como sede de la Fiscalía del Ministerio Público, una infraestructura de antaño, pero bien cuidada y restaurada, pero hoy con sus puertas y ventanas selladas, totalmente cubiertas de polvo y hollín.

Frente al Instituto Sewel existe otra casa visiblemente abandonada, signada con el número 679, así como también en la misma calle otros inmuebles, con fachadas impecables unas, pero muy deterioradas otras, con la siguiente nomenclatura: 573, 387, 255, 219, 52 y algunas sin numeración.

Anuncios

Con esta primera muestra de casas que en su momento fueron grandes casonas, de arquitectura moderna, con grandes ventanales, hoy convertidas en “casas muertas”, que sobreviven entre la maleza y el abandono de sus propietarios.

En una segunda entrega, daremos a conocer, luego de nuestro recorrido catastral, el total de inmuebles en situación de abandono en el llamado damero central de la ciudad de Rancagua.

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios