El subcomisario Felipe Pérez Quiroz, líder del Equipo de Trabajos Verticales de Alto Riesgo (ETVAR), de la Brigada Táctica Metropolitana de la PDI, detalló antecedentes sobre la crítica labor de su unidad en el rescate y recuperación de los cuerpos de los mineros en el trágico accidente en Teniente 7.
El subcomisario Pérez explicó que el equipo fue convocado por la Brigada de Homicidios de Rancagua el día jueves, tan pronto como se conoció la emergencia. Su labor fundamental consistió en acoplarse al equipo de trabajo de la brigada de rescate de Codelco con el objetivo de abordar la emergencia de manera conjunta. Esto les permitió tomar, desde un punto de vista científico-técnico, el abordaje criminalístico de todos los indicios que fueran apareciendo durante las operaciones de rescate y recuperación.
En cuanto a los riesgos enfrentados durante el rescate, el subcomisario Pérez enfatizó que las situaciones fueron «completamente de riesgo en todo momento». Describió la operación como un rescate y recuperación efectuado en una mina que se encontraba en una «situación de colapso o en este caso de estallido de roca». Por lo tanto, cada momento en que se ingresaba a la mina y se permanecía realizando la labor era una situación de alto riesgo.
Respecto a experiencias previas de su equipo en situaciones de características similares, Pérez indicó que no se habían enfrentado a una emergencia de este tipo, ya que «no es algo común» y, afortunadamente, no ocurre muy a menudo. No obstante, señaló que su equipo sí ha trabajado en otras minas a raíz de otras investigaciones que ha requerido la institución.

