Las intensas lluvias, los cortes de electricidad, la suspensión de clases y la incertidumbre que generan las emergencias climáticas no solo afectan la vida cotidiana de las familias. También pueden provocar miedo, ansiedad e inseguridad en niñas, niños y adolescentes.
¿Cómo hablar con ellos? ¿Es mejor explicarles lo que ocurre o intentar protegerlos de la información? ¿Qué hacer si aparecen pesadillas, llanto o temor a quedarse solos?
En conversación con El Rancagüino, la psicóloga y vocera de Fonoinfancia, Carolina Diez Pastene, explicó que las emociones que experimentan niños y adultos frente a una emergencia son completamente esperables y entregó recomendaciones para acompañarlos de manera adecuada.
«Es muy esperable que a todas las personas nos afecte una situación de emergencia, ya sean niños, niñas, adolescentes o adultos. También es muy esperable que aparezcan emociones como el miedo, la preocupación, la rabia o la incertidumbre. Incluso podemos experimentar varias emociones al mismo tiempo y eso es completamente normal», señala.
La especialista agrega que todas las emociones cumplen una función y que aprender a reconocerlas es el primer paso para enfrentarlas.
«No existen emociones buenas ni malas, sino emociones agradables y desagradables. Todas son necesarias y es importante aprender a reconocerlas y acompañarlas, tanto en los niños como en los adultos.»
Cinco recomendaciones para contener emocionalmente a un niño durante una emergencia
✅ Habla con honestidad utilizando un lenguaje adecuado para su edad.
✅ Responde sus preguntas sin sobrecargarlo de información.
✅ Valida sus emociones, aunque sus miedos parezcan pequeños.
✅ Mantén la cercanía física y las rutinas cuando sea posible.
✅ Transmítele que los adultos están atentos y trabajando para protegerlo.
Los niños saben que algo está ocurriendo
Uno de los errores más frecuentes, explica Carolina Diez, es intentar ocultar la situación pensando que así los niños sufrirán menos.
«Aunque uno quiera disimular o hacer como que aquí no está pasando nada, los niños sí se dan cuenta de que algo ocurre. Muchas veces creemos que si no les contamos información ellos no se van a enterar o lo van a olvidar más rápido, pero eso no sucede.»
La psicóloga advierte que, cuando no reciben explicaciones, niñas y niños completan esos vacíos con su imaginación.
«Si los niños no tienen información, ellos van a llenar esos espacios con su imaginación y, por lo general, lo que imaginan puede ser mucho peor de lo que realmente está pasando.»
Por eso recomienda responder sus preguntas con tranquilidad, utilizando palabras sencillas y adecuadas para su edad.
«No necesitan grandes hipótesis ni que uno los llene de contenido. Lo importante es observar qué pregunta tiene el niño, responderla y dejar siempre abierta la posibilidad de que vuelva a preguntar cuando lo necesite.»
También considera fundamental transmitirles que los adultos están presentes y haciendo todo lo posible para mantenerlos seguros.

Cada niño vive la emergencia de manera distinta
No todos reaccionan de la misma forma frente a una situación de crisis. Mientras los adultos suelen preocuparse por los daños materiales o la interrupción de servicios básicos, un niño puede angustiarse por la pérdida de un juguete, el bienestar de su mascota o el temor a separarse de sus padres.
«Hay que validar los sustos y los miedos de los niños, aunque para nosotros parezcan pequeños. Para ellos pueden ser tremendamente importantes y necesitan sentir que un adulto los escucha sin minimizar lo que están viviendo.»
La especialista recomienda ofrecer cercanía cuando el niño lo requiera: abrazarlo, acompañarlo al momento de dormir, leerle un cuento o simplemente preguntarle cómo se siente.
«Si un niño está llorando o muy irritable, podemos decirle: ‘Está bien que tengas pena. ¿Cómo te puedo ayudar?’. Lo importante es que sienta que sus emociones son válidas.»

Los adultos también tienen derecho a sentir miedo
Carolina Diez destaca que madres, padres y cuidadores son el principal referente emocional para niñas y niños.
«Nosotros somos modelos para los niños en todo. Si un niño observa que su mamá o su papá se desesperan cada vez que llueve fuerte o hay un temblor, también aprenderá que esa es la forma de reaccionar frente a esas situaciones.»
Sin embargo, aclara que eso no significa esconder las propias emociones.
«Uno incluso puede decirles: ‘Yo también tengo miedo’ o ‘yo también estoy preocupado’, pero agregando que estamos haciendo todo lo posible para resolver la situación. Eso también les entrega tranquilidad.»
La psicóloga hace un llamado a que los propios adultos también cuiden su bienestar emocional.
«Todos tenemos derecho a sentir miedo o preocupación frente a una catástrofe. Mientras mejor estemos nosotros, mejores condiciones tendremos para acompañar a los niños.»
¿Cuándo hay que prestar más atención?
Durante los días posteriores a una emergencia es normal que aparezcan algunas reacciones emocionales en niñas y niños, como irritabilidad, dificultades para dormir, pesadillas, miedo a quedarse solos, llanto frecuente o una mayor necesidad de cercanía física.
La especialista explica que estas conductas suelen formar parte del proceso de adaptación. En esos casos, la paciencia, la conversación y la contención emocional son las principales herramientas para ayudarlos a recuperar progresivamente la sensación de seguridad.
Si estas reacciones se mantienen en el tiempo o afectan de manera importante la vida cotidiana del niño o adolescente, recomienda buscar orientación profesional.
¿Necesitas orientación? Fonoinfancia entrega apoyo gratuito

Como parte del acompañamiento a la crianza, Fonoinfancia ofrece orientación psicológica gratuita, confidencial y no presencial para madres, padres y personas cuidadoras de todo el país.
«Cualquier adulto que tenga dudas respecto de la crianza o que necesite apoyo puede contactarnos. Si un papá o una mamá está muy afligido o con mucho miedo, puede conversar con uno de nuestros psicólogos. En la medida en que ellos estén mejor emocionalmente, podrán observar mejor a sus hijos y acompañarlos de una mejor manera», explica Carolina Diez.
El programa entrega orientación sobre crianza, emergencias, duelos, separación de los padres, dificultades emocionales y otros temas relacionados con el desarrollo infantil.
Canales de atención:
- Teléfono: 800 200 818
- WhatsApp: +56 9 3251 4935
- Atención: lunes a viernes.
