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Sin encontrar delitos atribuibles a sacerdotes se cierra el caso conocido como “La Cofradía”

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El Ministerio Público determinó no perseverar en los dos últimos casos, (Luis Rubio y Cristian Catalán), lo que significa que no existían antecedentes para poder llegar a una acusación. En el período en el que investigó, el Ministerio Público no logró reunir antecedentes para llegar a una acusación en ninguno de los 14 sacerdotes que fueron involucrados en los hechos.


Fernando Ávila Figueroa
Texto y fotos


Lo que se conoció como “La Cofradía”, donde se investigaban posibles delitos de connotación sexual al interior de la Iglesia Católica en la Región de O’Higgins, llegó a su fin la mañana de este jueves en el Juzgado de Garantía de Pichilemu.


En una audiencia que no duró más de tres minutos, el Ministerio Público comunicó la determinación de no perseverar en los dos últimos casos que involucraban a Luis Rubio y Cristian Catalán, esto debido al no haber pruebas de un posible delito. Respecto al caso, el Fiscal de la comuna de Pichilemu, Leonardo Troncoso, dio a conocer que la determinación de no perseverar como figura jurídica obedece a que no hubo elementos suficientes de prueba, sin perjuicio de las diligencias que se realizaron para poder fundar una acusación en contra de una persona determinada.


Esto ocurrió en todos los casos investigados, donde a ninguno de los 14 sacerdotes se les pudo comprobar delito, no perseverando en los dos últimos casos nombrados. Según el Fiscal, no descarta que en el futuro pudiesen existir elementos que puedan mostrar la existencia de algún delito, los que por ahora no existen.


Sobre la determinación de no perseverar, el Fiscal adujo que no se toma como una derrota, ya que lo que buscaban era esclarecer los hechos, por lo que se hicieron las diligencias jurídicas para aquello. Agregó que este hecho no es un traspié para la Fiscalía, debido a que pudieron investigar los hechos, llegando a la conclusión que tras las diligencia no se pudieron obtener antecedentes para justificar una acusación en contra de las personas que estaban siendo investigadas.


Por su parte, para el Abogado de la Unidad de Estudios de la Defensoría Regional de O’Higgins, Cristian Miranda, la causa terminó este jueves, ya que la totalidad de las personas que fueron investigadas por supuestos ilícitos de connotación sexual quedaron libre de todo cargo, ya sea por sobreseimiento definitivo o por no perseverar por parte del Ministerio Público, no existiendo ninguna organización que tenía como fin realizar supuestos actos de connotación sexual.

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El abogado sostuvo que fueron 9 los sacerdotes sobreseídos, y 5 en los que se determinó por parte del Ministerio Público el no perseverar, sosteniendo el abogado que con esto la causa termina de manera definitiva, sosteniendo que en el caso de los sacerdotes sobreseídos, la causa terminó con una similitud a lo que es una sentencia absolutoria, sin que se pueda revertir la determinación.
Sobre las acciones que llevarán a cabo los afectados, el abogado indicó que han conversado con ellos, extiendo posturas diversas, ya que hay algunos sacerdotes que no quieren seguir con el tema, mientras que otros en virtud del daño que se les realizó, ya sea psicológico, social y familiar, cambiándoles incluso la vida, tienen la intención de realizar una acción judicial a futuro.


Para el abogado esta no fue una simple investigación, debido a que se realizaron una serie de medidas intrusivas que dañaron la honra de los afectados, donde se interceptaron llamadas telefónicas e intromisión a la vida privada de cada uno. Sobre conductas de connotación en sexual en la vida privada, el abogado indicó que eso queda en el ámbito de la vida privada de cada una de las personas, no siendo aspecto de analizar en el ámbito judicial.

“AGRUPACIÓN QUE NUNCA EXISTIÓ”
Mediante una declaración, los dos últimos involucrados en estos hechos, los sacerdotes Luis Rubio y Cristian Catalán, indicaron que “hoy se cierra uno de los episodios más oscuros y tristes de nuestras vidas, expuestos de manera innecesaria e injusta a un proceso judicial en el que toda nuestra intimidad quedó expuesta a agentes del Estado, quienes por más de seis meses hurgaron en nuestras vidas, sin encontrar ni un solo antecedente, ni una sola víctima de la terrible imputación que se nos hacía, pero aún, a las pocas semanas se exhibieron nombres y algunos de los rostros de nuestros compañeros de causa en un reportaje de canal 13, en el que el periodista Emilio Sutherland, sin más que el testimonio de doña Elisa Fernández, se atrevió a denostar nuestro honor públicamente, pues luego de ese programa pasamos a ser parte integrante de La Cofradía, una agrupación que nunca existió, producto de ello todo nuestro compromiso social con la Iglesia fue puesto en duda”, dice la declaración.


Agregan que “ustedes no se imaginan lo doloroso que ha sido para nosotros, nuestras comunidades parroquiales y nuestro entorno inmediato, este año y medio, pues aun cuando tuvimos la certeza de nuestra inocencia, no era fácil lidiar con una acusación pública que se veía reforzada por las declaraciones irresponsables y un proceso judicial que se extendía innecesariamente”.
Los sacerdotes agradecen a todas las personas que estuvieron con ellos, amigos, comunidades parroquiales y al equipo de la Defensoría, quienes indican siempre creyeron en ellos, en un caso del que aseguran toda la opinión pública estaba en su contra, recibiendo un trato digno de la institución antes nombrada.


“En este duro camino, tres de nosotros dejaron el sacerdocio, movidos sólo con la idea generosa de no dañar a la Iglesia, a la que sirvieron por más de 30 años. Vayan a ellos nuestros saludos y respetos, especialmente queremos recordar al Padre, Fernando Armijo, quien falleció hace algunos meses, afortunadamente con la tranquilidad de haber sido uno de los primeros sobreseídos de esta causa, y los otros 10 hemos retomado nuestras vidas, como hombres de fe confiamos en que Dios sabrá mostramos el camino para reponernos de todo lo vivido, quien más que él sabe de nuestros actos y de nuestra absoluta inocencia”, concluye la declaración”, concluye la declaración.


De este modo, el Ministerio Público determinó no perseverar en estos dos últimos casos, lo que significa que no existían antecedentes para poder llegar a una acusación, no decretando el sobreseimiento definitivo aún, pero sin que existan hechos hasta ahora que los puedan inculpar.
En el período en el que investigó, el Ministerio Público no ha logrado reunir antecedentes para llegar a una acusación en ninguno de los 14 sacerdotes que fueron involucrados en los hechos.

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