- La llegada de un nuevo sacerdote a las parroquias de Nuestra Señora de la Merced de Nancagua y de San José de Cunaco generó rechazo entre los files
Alexis Aravena
Fotos: Marco Lara
Representantes de los agentes pastorales de las parroquias de Nuestra Señora de la Merced de Nancagua y de San José de Cunaco asistieron en la tarde del martes pasado a la Catedral de Rancagua para hacer entrega de una carta al Obispo administrador de la diócesis de Rancagua, Fernando Ramos. La nota fue recibida por Gabriel Becerra, Vicario General de la Diócesis.
En la reunión Becerra señaló que entregaría una respuesta a las peticiones de la comunidad a fines de esta semana. El contenido detalle de la carta entregada se puede ver en el recuadro complementario de la nota.
Pero la propuesta de la comunidad no tuvo mucha acogida por parte del Obispado ya que en el día de ayer el vicario general se comunicó con los representantes de la comunidad parroquial para señalarle que sus inquietudes no serían acogidas y pidieron darle una oportunidad al nuevo párroco, ante lo cual los agentes pastorales decidieron hacer público sus inquietudes.
Al respecto Ximena Torreti Costa, miembro del comité económico de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Nancagua, señaló que le preocupa la nominación del nuevo párroco, ya que no se les hizo consulta alguna como trabajadores, ni como fieles. “Han destinado a una persona hace poco tiempo, que creemos que no es la persona apropiada para tomar dos parroquias junto al Santuario de Puquillay y el hogar de ancianos”, comentó.
“Nuestra preocupación, es precisamente esa, que sabemos que es un sacerdote que tiene sus años y que no va a ser capaz de continuar físicamente y tampoco creemos que podrá cumplir con la línea pastoral con lo que se ha venido trabajando durante tantos años”, señaló Torreti.
Lectura de foto: Ximena Torreti Costa, miembro del comité económico de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced de Nancagua, encargada de entregar la carta.
