- 55 comedores solidarios se encuentran activas en Rancagua, las que entregan 10 mil raciones semanales de alimentos.
Por: Gisella Abarca
Ya estamos a un año y medio que el Covid llegó hasta nuestro país y región, por lo que para evitar la diseminación del virus, las autoridades decidieron tomar la drástica decisión de enviar a las comunas con números críticos de contagios a cuarentena, algunas de ellas cayendo en más de una oportunidad al confinamiento forzoso.
Este es el caso de Rancagua que hace una semana salió de su tercera cuarentena que se implementó con el fin de paralizar la movilidad de las personas, lo que golpeó fuertemente los bolsillos de muchos que salen a diario a buscar el sustento para sus familias.
Es aquí donde afloró la solidaridad de varios voluntarios que en la capital regional ya han activado 55 ollas comunes en diversos puntos de la ciudad, en el sector norte, centro, sur, poniente, concentrándose el fuerte de la ayuda en el sector oriente de la ciudad, cuenta la coordinadora de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco) de Rancagua, Paola Madariaga:
“Estamos trabajando con 55 ollas comunes, entregamos cerca de 10 mil raciones de comidas, además de vales de gas, alimentos no perecibles, lunes y viernes se hace la entrega de la carne, entregamos el reparto de verdura de acuerdo a la cantidad de raciones y días declarados por cada olla, además entregamos insumos de protección personal”.
Para darle continuidad al funcionamiento de las ollas comunes, explica la coordinadora, en cada una de ellas existe un líder que canaliza con el personal municipal las necesidades del comedor comunitario. Algunos comedores funcionan todos los días, otras 4 a 5 días, como hay otras que funcionan por día, a los que el municipio les hace entrega verduras, alimentos no perecibles, proteínas como huevos y legumbres, así como carnes. Además de los permisos o salvoconductos para que puedan funcionar, comenta Madariaga.
No obstante, la Dideco aclara que antes de comenzar con el apoyo municipal, realizan visitas técnicas al lugar donde se trabajará “se orienta a los organizadores en cuanto a protocolos para que tomen todas las medidas sanitarias, se les entregan los implementos de seguridad, cada olla cuenta con un termómetro digital para la entrega de alimentos”.
A esto agrega Madariaga “tenemos 16 ollas comunes que trabajan en la noche que con personas en situación de calle, se les apoya con cena y leche, café sobre todo en esta época por el frío. La semana pasada, en un trabajo en red, apoyamos con toma de antígenos y personas del Servicio de Salud para asistir a algunos con primeros auxilios”.
Olla común de Villa Las Cumbres
Una de esas ollas comunes, es la que lidera la presidenta de la Junta de Vecinos de la Población Las Cumbres, Hilda Silva donde se trabaja miércoles y jueves “Entregamos cerca de 250 raciones para 70 familias de la Villa Las Cumbres, Raúl Silva Henríquez, Hermanos de la Fuente, Santa Sofía, San Francisco. Los miércoles dejamos todo listo para el jueves armar la comida y cuando tenemos harina, zapallo, cosas así nos organizamos para los sábados hacer pan o sopaipillas”.
La dirigente cuenta que aparte de recibir apoyo desde el municipio “nos apoyan también dos iglesias, particulares y el concejal Cristian Toledo”. Si usted quiere aportar a esta olla común del sector nor oriente de Rancagua, puede comunicarse al celular +56 9 83852617 con la señora Hilda Silva Tobar.
Agrupación Calle trabaja y apoya a personas en situación de calle
20 voluntarios llevan dos años trabajando para dar vida a la Agrupación Calle de Rancagua, que trabaja y apoya a personas en situación de calle entregando cenas de noche, cuenta una de sus integrantes Norma Muñoz.
“Repartimos en el centro de la ciudad y alrededores. Estamos entregando 120 raciones de cena por las noches, comenzamos por República, San Martín, Alameda, Estado, en el sector del Hospital Regional, también casi llegando a Machalí”.
Muñoz agrega que su trabajo es constante y sin importar las condiciones climáticas “trabajamos con lluvia o sin lluvia, de lunes a viernes, sobre todo en estos días de frío más se necesita. Sábados y Domingos los dejamos para recolectar ropa de abrigo para adultos, frazadas y todas esas cosas”, indicó.
Si quiere aportar con un granito de arena a esta agrupación contactarse al +56 9 47481237 de Norma Muñoz.
Sexta Zona y Sexta Azul se fusionan en ayuda a los necesitados
Para ayudar a quienes por estos días lo están pasando mal es que se fusionaron las agrupaciones de Sexta Zona y Sexta Azul, que reúnen a 20 voluntarios que trabajan para darle apoyo a los más necesitados que se encuentran en las calles de Rancagua.
Nataly Morales, una de sus integrantes cuenta que entregan onces, cenas y almuerzos “Nos juntamos a las 18:30 horas a ordenar todo. Salimos todos los días cerca de las 20:00 horas a repartir. Los almuerzos son como cien y los entregamos día por medio y las onces igual como cien, pero las entregamos todos los días. Los almuerzos los preparamos acá en la casa o con las amigas del campamento Los Paltos, los repartimos en el centro o vamos a las poblaciones a la Vicuña Mackenna, Costa del Sol donde podamos encontrar a gente en situación de calle”.
La voluntaria agrega “También entregamos cobertores, les arreglamos las ruquitas a las personas de calle, los asistimos en lo que puedan necesitar, les entregamos linternas y cosas así”.
En cuanto a lo económico, explica Nataly Morales “entre nosotros apoyamos, ponemos lucas, hacemos rifas, vamos a las ferias, hacemos acopios para reunir cosas y la ayuda del municipio”.
No obstante, la joven se mantiene preocupada por una de las personas que se encuentra e en situación de calle y con problemas de salud, cuenta Nataly Morales. “Estamos necesitando insumos médicos. Con urgencia me he estado tratando de conseguir bolsas de colostomia, porque tenemos un amigo en situación de calle que tiene una cirugía de hace un año 8 meses, tiene el colon expuesto y necesita estas bolsas de colostomía número 70 son las medidas, que para él son imposibles de comprar y anda con bolsas camisas de nylon”, finalizó.
Si quiere cooperar con la noble labor de este grupo de jóvenes rancagüinos se puede contactar al +56 9 22391864 y contactarse con Nataly Morales.

