Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Diario Digital

Lee la Edición de Hoy

Debemos aprender a ponernos freno:  Supermamá: no todo puede funcionar como un reloj

Comparte esta noticia

Anuncios
  • Querer llegar a todo, olvidarnos de pedir ayuda o sentirnos imprescindible son las principales causas de un trastorno bautizado como el Síndrome de la Mujer Acelerada, un mal del siglo XXI.
  • Somos simples humanas, nos cansamos y no necesitamos hacer todo a la perfección, menos a costa de nuestra salud psicológica y física. No somos todopoderosas.

 

Texto : Gisella Abarca


«Este proyecto es financiado a través del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social Regionales, Provinciales y Comunales y del Consejo Regional»

 


 

 

Las mujeres de hoy ejercemos diferentes roles: madres, empleadas, dueñas de casa, gerentes, tías, abuelas, hijas, por mencionar solo algunas. Ante esta realidad nos esforzamos demasiado y tratamos de hacer todo bien, descuidando nuestro bienestar emocional, fisiológico y mental.

Y es que la autoexigencia que nos imponemos a diario, tanto personal como profesional, unido a la competitividad o el ritmo acelerado de vida donde el confinamiento de la pandemia provocó que en muchas ocasiones tuviéramos que encajar diferentes piezas del puzzle en un mismo momento, pudo haber derivado en sentimientos de frustración difíciles de controlar.

A esto si le sumamos que hablamos de una mujer embarazada, más cuesta arriba se pone el sendero que hay que caminar “las mujeres que llegan a consulta llegan porque no se sienten bien emocionalmente y uno se va dando cuenta que tiene que ver con las expectativas o los roles que las mujeres tienen que cumplir”, comenta Karina Veliz, Psicóloga Clínica del Centro Médico Ecográfico Ecolook Rancagua.

“Primero creen que deben estar bien porque el bebé siente, entonces tienen esta responsabilidad que no deben estar tristes. Ese es el primer mito que debemos derribar, que aunque creamos que estamos bien, el bebé tiene una conexión que no tiene que ver con el llanto mismo, sino que hay una conexión emocional y mental. Nuestro cerebro ya está a disposición de la gestación de otro cerebro; por lo tanto, la conexión es neuronal”.

La psicóloga que atiende a mujeres embarazadas ene Bueras #218 Rancagua, agrega “cuando uno comienza a indagar los motivos más latentes de consulta, tiene que ver con esta expectativa que ‘debo estar bien’, que hay que cumplir, que hay que responder; por lo tanto, ya desde la gestación se comienza a cargar este título grande de la Supermamá que uno lo ve hasta en los spots publicitarios. Hay poca educación real de lo que es el embarazo o la tarea de ser mamá, porque en la publicidad esa madre siempre está bien maquillada, arreglada, contenta, porque la mamá siempre tiene que estar ‘bien’”.

Si a esto le agregamos que “Hay mamás que ya tienen otros hijos y no se permiten estar cansadas, porque deben responderles a esos hijos, el colegio, las tareas, la casa, el almuerzo, el aseo, hay que seguir funcionando y el cuerpo en gestación necesita mayor descanso. Esta sensación de cansancio de la embarazada no es solo un tema hormonal, tiene que ver con una transformación que el cuerpo está teniendo al ser gestante”, indica Veliz.

Anuncios

 

UN PASO A LA VEZ

En esta línea, la Enfermera- Matrona del Centro Médico Ecográfico Ecolook Rancagua, Yessica Rojas expone que “las personas que tienen su primer hijo están dedicadas a eso y cuando van por el segundo, comienzan las inseguridades como que con el primero no tuvo problemas de la lactancia o muchas otras cosas; y es porque están tratando de responder a todo, se exigen tanto de seguir estando con su primer hijo al mismo 100% y darle al segundo hijo otro 100%, pero el cuerpo no te da, entonces ahí el consejo que damos que hay que dar un paso a la vez”.

Aquí Yessica Rojas aconseja a las embarazadas “Que se apoyen en su núcleo, en su red cercana, en su pareja, en su mamá. Hoy en día la mujer moderna nos exigimos mucho en todas las áreas, de la estética, de cuándo mi cuerpo va a volver a ser igual que no estando embarazada, cuándo volveré a hacer las cosas que hacía, la licencia, mi otro hijo, la lactancia, la casa, la comida y realmente la que no está preparada, en algún momento colapsa. Uno tiene que reconocer ‘no alcanzo’, ‘no puedo’, ‘no me la puedo’, si es humano no poder, porque el concepto de la Supermamá se nota mucho en ellas y es agotador”.

A esto añade Karina Veliz “además la sociedad también es muy exigente. A nivel laboral una mujer gestante tiene que cumplir al 100% igual como lo hacía sin un bebé en el vientre y tus niveles de atención y cognitivos disminuyen porque está gestando vida; por lo tanto, nuestros neurotransmisores, nuestros neuroquímicos también están dando vida a otro. Algunas embarazadas andan más distraídas porque a nivel neuronal eso ocurre, hay una baja y se sobre exigen, tienen sueño durante el día y tienen que cumplir horarios, hay que cumplir en el trabajo y el postnatal llega recién a las 34 semanas de gestación”, indica.

En este escenario la profesional de www.ecolook.cl apunta que “las que son mamás por segunda vez saben a lo que van y se nota el cansancio. El sistema sabe que tiene muchos más focos donde debería atender y selectivamente tu cerebro comienza a desatender otros preocupándose de lo importante, eso es salud mental. Por eso que es tan importante la salud mental y que como sociedad le demos la importancia real que tiene. No tenemos una política de salud que se preocupe de la salud mental de esa mujer que está en una batahola de cambios, que sea importante para toda la sociedad y no solo para el equipo médico que la atiende”.

En este contexto, la matrona de Yessica Rojas agrega “lo fisiológico que es el estar distraída tiene un sentido. El objetivo de estar distraídos es que se comienzan a desconectar algunas atenciones porque al llegar el momento del parto, tu cerebro se está concentrando y preparando para algo importante, para que tu estés tan desconectada de lo cotidiano y conectada con tu momento, con tu cuerpo, entonces se te olvidan muchas cosas”.

A esto la profesional de salud mental del centro médico rancagüino suma “la parte de nuestro cerebro primitivo es el que más se activa, el cerebro donde uno está en alerta y se desconecta de los otros; y funciona a full el sistema límbico que tiene que ver que lo que me genera emoción mi cerebro va a atender; y en ese momento el cuerpo y la mente está a disposición del parto”.

Anuncios

 

El Estudio Longitudinal Social de Chile muestra una importante brecha de género en términos de prevalencia de síntomas depresivos. “En 2021, 27,0% de las mujeres presentaron síntomas depresivos moderados a severos, mientras que en hombres este porcentaje fue de 9,6%. Se observa además que las mayores brechas de género en la prevalencia de síntomas depresivos se produjeron en 2019 y 2021, lo que podría sugerir que las condiciones de mayor conflictividad social durante 2019 y las condiciones de pandemia durante 2020-2021 podrían haber afectado particularmente la salud mental de las mujeres”.

 

¿QUÉ HACER?

En cuanto a esta infinidad de responsabilidades y tareas a las que la mujer embarazada pretende responder, la Psicóloga Clínica, Karina Veliz, aconseja:

 

DELEGAR:

Hacer que otros hagan algunas tareas por ellas. “Desde la semana 33 les aconsejamos a las embarazadas que vengan acompañadas, porque a ellas les cuesta mucho soltar, se preocupan de todo y se van cargando de tareas en las que su pareja les puede ayudar. A la mujer le cuesta delegar y asume muchas responsabilidades que crecen en el puerperio”, dice la psicóloga.

 

CONCIENTIZAR:

La concientización de las redes cercanas respecto a la importancia de la salud mental en embarazadas. “Tener equipos médicos que se les concientice de la importancia de la salud mental en mujeres gestantes,  porque son los primeros que atienden el embarazo. Hay muchos que derivan solo cuando ya hay depresión y no de manera preventiva como trabajamos en Ecolook”, indica Véliz dando cuenta que  cuando se requiera, se debe consultar con un profesional de la salud mental.

 

APOYARSE

El círculo cercano de una mujer embarazada es la clave para apoyarlas en momentos difíciles “La mujer anda mucho más lábil y es natural. Muchas pacientes no llegan a consultar porque creen que van a poder solas, entonces falta concientización no solo del equipo médico, sino también a nivel social y de su núcleo, que podamos darle la importancia a esta mujer que está vulnerable”.

 

 

Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios
Anuncios