Tras conocerse la histórica sentencia de 16 años de presidio efectivo contra el exalcalde Juan Ramón Godoy, para el senador Juan Luis Castro la resolución del tribunal no es solo un número en una carpeta judicial, sino el cumplimiento de un «hito muy importante» en un caso que considera emblemático para el país. Castro fue enfático al señalar que esta sentencia envía un mensaje claro: «nadie está por sobre la justicia, menos cuando se es un servidor público».
El senador destacó con especial énfasis la celeridad del proceso, valorando que se haya logrado hacer justicia en un tiempo «más acotado» en comparación con otros casos de corrupción de similar magnitud. En sus palabras, el trabajo conjunto del Ministerio Público y el rol fiscalizador de los concejales de Rancagua fue fundamental para corroborar la existencia de delitos que defraudaron la fe pública.
La condena impuesta no solo priva de libertad a Godoy por un total de 16 años —12 por cohecho continuado y 4 por lavado de activos—, sino que también le impone una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos y el pago de sanciones económicas que superan los 900 millones de pesos entre multas e indemnizaciones al Estado. Para el senador, este desenlace es la respuesta necesaria ante un edil que llegó al punto de traicionar la confianza de la ciudad capital.
Al finalizar su intervención, Castro felicitó la tarea de los persecutores, reafirmando que la relevancia de un cargo, como el de alcalde, no debe ser nunca un escudo contra la responsabilidad penal cuando se cometen delitos que socavan las instituciones
