
El Ministerio Público reformalizó la investigación contra los seis imputados por el doble homicidio ocurrido en la comuna de Graneros, delito por el que anticipó que solicitará la pena de presidio perpetuo calificado.
Durante la audiencia de reformalización, la Fiscalía presentó nuevos antecedentes que permitirían sostener la participación de los acusados en el hecho, quienes según la acusación pertenecerían a la banda delictual denominada los 6.5.
«Los 6.5», ha sido identificada por el Ministerio Público y la PDI como una organización estructurada que utilizaba herramientas como Google Maps para planificar asaltos rurales y redes sociales para exhibir armamento. El grupo está vinculado a cerca de 20 robos violentos, incluyendo el doble homicidio de un matrimonio en Graneros y el asalto a una sucursal de explosivos.
Desde el Ministerio Público señalaron que insistirán en la máxima sanción contemplada en la legislación chilena, considerando la naturaleza del ilícito y las circunstancias en que se cometió. El caso continúa en etapa de investigación mientras se recaban las pruebas para el juicio oral.
Durante la audiencia de formalización realizada este miércoles, se imputó además el delito de asociación criminal a los involucrados.
La Fiscalía expuso de manera cronológica los distintos ilícitos que, presuntamente, fueron cometidos por la organización, entre ellos el doble homicidio ocurrido en Graneros, diversos intentos de robo con homicidio y, posteriormente, robos con uso de explosivos registrados en la Región de O’Higgins.
De acuerdo con la cronología presentada por el Ministerio Público, la agrupación criminal comenzó ejecutando robos con intimidación en viviendas y parcelas rurales, además de robos a empresas, museos y armerías, de donde sustrajeron más de 40 armas de fuego. Sin embargo, en la etapa final de sus operaciones delictivas —en un periodo que la fiscalía circunscribe entre noviembre de 2024 y septiembre de 2025— incorporaron la modalidad de robos con el uso de artefactos explosivos. El objetivo de los ataques -según los antecedentes expuestos por el persecutor en la audiencia de reformalización- , los integrantes de la banda utilizaban estos elementos de alta potencia con la finalidad de reventar bóvedas comerciales o cajeros automáticos en la zona. Esta progresión delictiva demostró que el grupo ya no solo contaba con un alto poder de fuego convencional (como las armas automáticas usadas en el doble homicidio de Graneros), sino que también habían adquirido la logística y los conocimientos necesarios para manipular y detonar explosivos en la vía pública. Esta escalada de violencia y diversificación de delitos fue el sustento clave para que el tribunal acogiera la solicitud de la fiscalía de imputarles formalmente el delito de asociación criminal a los siete miembros capturados.
EL HOMICIDO DE GRANEROS

La madrugada del miércoles 12 de marzo de 2025, en el sector rural Nuevos Campos de Graneros, desconocidos ingresaron a la parcela del matrimonio conformado por María Carolina Calleja Lucero y Rodrigo Ramón González Aguirre
La PDI encontró evidencias de múltiples disparos al interior del domicilio. Se ha reportado que se encontraron hasta 70 impactos de bala en el sitio del suceso. En medio del ataque, María Carolina Calleja Lucero, orientadora del Colegio La Cruz de Machalí, alcanzó a llamar al número 133 de Carabineros.
En un audio que se hizo conocido públicamente, se le escuchaba desesperada, reportando disparos y que desconocidos habían ingresado a su vivienda para asaltar. Mientras hablaba, se trasladaba por su casa y se encontró con el cuerpo de su marido abatido. Escapó hacia el baño, donde finalmente cayó abatida por los disparos. La llamada se cortó sin que pudiera dar la dirección exacta del lugar.
Debido a lo rural del sector y la dificultad de acceso, personal de Carabineros demoró al menos media hora en dar con la ubicación exacta de la vivienda, encontrando a la pareja fallecida cerca de las 04:30 de la madrugada, con diversos impactos balísticos. Se reportó que los disparos correspondían a armas automáticas, lo que, junto a la superioridad de fuego de los atacantes, habría sido determinante.
