Una disminución significativa en las inasistencias a controles médicos y la recuperación de miles de horas de atención, logró el sistema de salud municipal de San Vicente de Tagua Tagua, mediante la incorporación de una herramienta de inteligencia artificial.
Se trata de EMILIA, una solución desarrollada por Rayen Salud que permite contactar a pacientes mediante canales como WhatsApp y mensajes de texto, para recordar y confirmar sus horas médicas, facilitando, además, la reasignación de aquellos cupos que quedan disponibles producto de cancelaciones o inasistencias.
De acuerdo con las cifras entregadas por el municipio, tras la implementación de esta tecnología, el porcentaje de pacientes que no concurren a sus controles en el CESFAM pasó de un 19% a menos de un 9%, lo que permitió recuperar más de 350 horas de atención al mes y superar las 3.600 horas médicas recuperadas durante un año.
El alcalde de San Vicente de Tagua Tagua, Guido Carreño, destacó que la herramienta permite enfrentar la creciente demanda de atención sin depender exclusivamente de la contratación de nuevos profesionales.
“La alta demanda de la población no se puede solventar simplemente contratando más profesionales, que no existen en el mercado. La tecnología se alza como la mejor opción para maximizar nuestra capacidad clínica instalada”, sostuvo.
El jefe comunal agregó que la confirmación digital permite que las horas que son canceladas puedan ser entregadas rápidamente a otros pacientes, optimizando los recursos disponibles.

Contacto directo con los pacientes
Uno de los principales elementos diferenciadores de EMILIA, es que no funciona únicamente como un sistema de envío masivo de recordatorios. La herramienta analiza información de la ficha clínica electrónica para determinar qué pacientes deben ser contactados y en qué momento, facilitando una comunicación más dirigida.
El director del CESFAM, Roberto Torres, explicó que este mecanismo ha significado un cambio en la forma de abordar la atención. “Ya no esperamos que venga el paciente, sino que lo vamos a rescatar”, afirmó.
Entre los casos mencionados está el seguimiento de mujeres que tienen pendiente su examen de Papanicolau (PAP), a quienes el sistema puede contactar para ofrecerles una hora y facilitar su agendamiento.
La experiencia también ha mostrado resultados favorables entre los adultos mayores. San Vicente cuenta con un 44% de ruralidad y una importante presencia de personas de la tercera edad, mientras que el 97% de la población comunal se encuentra inscrita en la Atención Primaria de Salud (APS).
Para los usuarios, el sistema también representa una ayuda para mantener presentes sus controles y compromisos médicos. Así lo relató María Angélica, paciente del CESFAM desde hace más de dos décadas, quien reconoció que anteriormente en algunas ocasiones olvidaba sus citas, situación que comenzó a cambiar tras recibir los recordatorios en su teléfono.
