Mañana fría en Pelequén, incluso algunos goterones acompañaron a los fieles que este viernes llegaron a visitar a Santa Rosa de Lima. Sin embargo, eso no fue impedimento para que cientos de personas se acercaran al pueblo, eso sí, durante las primeras horas del día aglomeración de peregrinos en los jardines del templo no hubo.
Cada una hora se oficiaron misas, mientras que en los jardines sacerdotes provenientes desde diferentes lugares del país, entregaban bendiciones o conversaban con quienes necesitaban un momento de espiritualidad. A su vez, era posible apreciar a quienes descalzos o avanzando de rodillas llegaban a visitar a la Santa. Uno de ello fue Sergio Silva quien bajó descalzo desde un microbús para enfilar hasta el templo. Nos indicó que venía desde Rinconada de Idahue comuna de Coltauco y, desde hace cincuenta años que realiza este gesto para la Santa.
La razón fue que el año 1973 se salvó de recibir una serie de balazos, por lo que desde ese día decidió pagar manda. Recordó eso sí que un año llegó con zapatos y, al día siguiente, sufrió un lamentable accidente, por lo que su fe hacia la Santa Rosa es única,
También pagando una manda encontramos a Mauricio Concha, quien ingresó de rodillas al Santuario. Nos dio a conocer que viene desde Curicó y, que esto lo realiza desde que tuvo a su primera hija. Asegura que lo seguirá realizando hasta que tenga fuerzas. Su madre tiene 95 años y le agradece a Santa Rosa por ella, por sus hijas, sacrificio que inicia a la entrada que conduce al Santuario.
También en los jardines del templo encontramos al Párroco del Santuario, Padre, Juan Carlos Farías, quien sostuvo que la festividad comenzó con total normalidad, pese a las condiciones climáticas un tanto adversas. A eso del mediodía las actividades comenzarían a desarrollarse en el exterior del templo. Consideró que los fieles, al contrario de otros años, no llegarían en masividad este 30 de agosto, al estar ad porta de un fin de semana, lo que haría que muchos decidieran acudir sábado o domingo.
Hizo un llamado a que lo primero siempre será concentrarse en el objetivo que tiene el peregrino, que es llegar a visitar a Santa Rosa y cumplir su manda. Tras ello la gente puede visitar y recorrer la extensa feria comercial que actualmente existe en el pueblo.




























