- Estudio fue realizado en población con diagnóstico psiquiátrico y entrega luces respecto a que, en la salud mental, no pueden obviarse los aspectos económicos.
Texto : Gisella Abarca


«Este proyecto es financiado a través del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social Regionales, Provinciales y Comunales y del Consejo Regional»
“Una intervención en salud mental debe considerar, sobre todo en población económicamente activa, elementos del modelo económico y al estrés financiero como un factor de riesgo o protector en las personas”, esta es la propuesta de Pablo Méndez, académico de Psicología de la Universidad Católica del Maule (UCM) quien, junto a un grupo de investigadores de las Universidades de Columbia, Clark y del Estado de New Jersey; estudiaron la manera en la que influyen los aspectos económicos objetivos y subjetivos en la salud mental y calidad de vida de 215 personas con diagnóstico psiquiátrico en el Estado de New York. La investigación fue publicada recientemente en Frontiers Journal.
“El estrés financiero objetivo es la dificultad de llegar a fin de mes, de no poder pagar las cuentas o de dejar de pagar algunas cuentas. El elemento subjetivo tiene que ver con el miedo de las personas, la vergüenza. No solamente tiene qué ver con una reducción de los ingresos, dado que pierden su puesto de trabajo no o cambian las condiciones de trabajo. Eso genera un cambio importante en la dinámica de la vida familiar”, explicó Méndez.
El académico quien ha investigado ampliamente sobre el suicidio y salud mental, afirmó que, los datos de este estudio son un llamado de atención “Demostramos que es necesario hacer una intervención desde el punto de vista económico para apoyar a las personas; es decir, no es suficiente un tratamiento farmacológico o un proceso psicoterapéutico, sino que, además, necesitamos abordar de manera más holística al sujeto, sobre todo cuando se encuentra en una crisis económica”, advirtió.
Lo anterior, representa un cambio significativo en el abordaje de la salud mental pues, históricamente, el énfasis ha sido más biológico y los determinantes económicos han quedado fuera. Con las consecuencias que la pandemia ha traído a nivel laboral y económico, ya existe estimaciones de expertos respecto al impacto que ha generado respecto a la tasa de suicidios.
Por ello, el académico Pablo Méndez propone que “considerando la experiencia de otros países, debemos tener agencias que puedan apoyar de otra manera, no solamente con conseguir un trabajo sino con poder amortiguar el efecto psicológico y emocional que tienen las personas cuando han vivido una crisis económica”, sostuvo.
