Si bien se ha recalcado el éxito histórico de 4to básico en el Simce 2024, un estudio ha decidido ahondar en aquellos estudiantes que no tienen información en el sistema de evaluaciones, revelando un ausentismo preocupante.
El pasado jueves 6 de marzo se publicaron los resultados del Simce 2024, estas cifras ya han sido analizadas por varias instituciones para evaluar el desempeño de los establecimientos y dónde deberían de enfocar sus esfuerzos de cara a la próxima evaluación. Sin embargo, existe un grupo que no es tomado en cuenta por muchos estudios respecto a las evaluaciones Simce, nos referimos a aquellos que directamente no fueron incluidos, no rindieron este examen o simplemente no hay información de ellos.
Es por ello que el Centro de Políticas Públicas UC, junto a un grupo de investigadores de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, la red “Por Un Chile que lee” y el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile, presentó un estudio enfocado más allá de los puntajes tradicionales. En él, se exponen cifras de aquellos quienes no poseen registro de haber rendido el Simce en los últimos años.
Este trabajo, liderado por la vicepresidenta de la red y docente UC, Susana Claro, realiza un seguimiento de una década a los resultados Simce de lenguaje y matemáticas, pero con un nuevo matiz fuera de los reportes tradicionales. El informe, titulado «Simce con los que faltan: propuesta de reporte de puntajes Simce que comprenda a la población sin información» (2024), entrega un panorama detallado por región y comuna, estimando cuántos estudiantes realmente alcanzan el nivel mínimo adecuado y cuántos no han sido medidos.
“Lo importante de este reporte es el llamado a hacer seguimiento a todos los niños y niñas que están en el país, ampliar la mirada y no solo juzgar el sistema por el puntaje Simce de los que participan en las pruebas. Ha aumentado el porcentaje de estudiantes que sale del sistema y el que se ausenta regularmente a clases, y debiéramos tomarlos en cuenta cuando hacemos reporte nacional de resultados”. Enfatiza Susana Claro, quien estuvo al mando de la investigación.
El estudio de aquellos que el sistema no considera
El estudio, que toma a estudiantes de 4to básico y 2do medio, presenta dos escenarios por los cuales estos estudiantes sin información pueden pasar: el pesimista y el optimista. El escenario pesimista asume que todos los estudiantes sin información tienen un aprendizaje igual al peor registrado en el curso al que pertenecen. Mientras que el escenario optimista se estimó asumiendo que los estudiantes sin información tienen el mismo puntaje que un estudiante de las mismas características en su mismo curso, guiados por el género, nota en el curso con la que terminaron el año, asistencia, etc.
Un ejemplo del estudio arrojó que, en la región de O’Higgins, el 10,1% de los estudiantes de 4to básico no presentó el SIMCE de lectura en 2018, mientras que en 2023 este porcentaje subió al 14,4%. Esto indica que, de los 13.235 estudiantes que estaban en 4to básico, 1.909 no participaron en la evaluación de lectura de 2023. Asimismo, 18 estudiantes de ese nivel dejaron de estar matriculados en el sistema escolar antes de la aplicación del SIMCE 2023.
Al incluir a todos los estudiantes matriculados, se estima que el promedio del SIMCE 2023 de la región se encuentra entre 269 puntos (escenario optimista) y 254 puntos (escenario pesimista), lo que representa un desempeño inferior al puntaje alcanzado por la región en 2018, antes de la pandemia. Con ello sumado, solo un 20,5% de los estudiantes de 4to básico alcanza el nivel adecuado (es decir, cumple al menos lo mínimo esperado para la edad).
Situación similar pasa el lado de las matemáticas, donde 9,9% de los estudiantes no rindió el SIMCE de matemáticas 2018, mientras que en la evaluación de 2023 el porcentaje aumentó a 13,7%, siendo 1.815 estudiantes quienes directamente no rindieron este examen. El estudio estimó los puntajes promedio en matemáticas en 254 puntos (escenario optimista) y 246 puntos (escenario pesimista). Esto nuevamente deja solo al 20,5% de los estudiantes de 4to básico con niveles adecuados de aprendizaje.

La ausencia preocupante en 2do medio
Si hay un dato que causa profunda preocupación son los relacionados a 2do medio de la región, no solo por la cantidad de ausentes, sino el porcentaje que estos representan en sus comunas afectadas.
Durante el Simce 2023, 13.545 estudiantes de 2do medio debían rendir el examen de matemáticas, siendo 2.332 de ellos quienes el sistema no tiene información, representando un 17,2% del total.
Al dividir estos estudiantes en sus respectivas comunas, el estudio evidenció que, de las 33 comunas de la región, 10 de ellas poseen más del 20% de sus estudiantes de 2do medio sin información respecto al Simce 2023, 4 de ellas incluso superando la barrera del 25%, es decir, más de un cuarto de los estudiantes no rindieron el examen en sus respectivas comunas. Estas comunas más afectadas son: Placilla (38%), Navidad (26%), Coinco (25%) y Palmilla (25%).
Mientras que, en las zonas con más densidad de estudiantes, como Rancagua y San Fernando, alcanzan un 18% y 13 % de estudiante sin información respectivamente.
El ausentismo en regiones crece
“Cuando miramos resultados en territorios más pequeños, como regiones y comunas, hay mucha variabilidad en ausentismo y resultados, ahí es especialmente importante poner atención sobre cuántos niños y niñas estamos observando sus avances en aprendizajes y para cuántos no sabemos nada”. Así lo recalca la docente Susana Claro, quien ve muy preocupante la situación en regiones fuera de la capital.
Con esta investigación, se abre el dialogo a las autoridades regionales para evaluar si hay un ausentismo muy alto en esas comunas, si tuvieron algún problema con un establecimiento en particular, si tienen una población muy alta con necesidades educativas especiales, entre otros factores.
El estudio también buscaría identificar cuáles son los establecimientos educacionales en la región gratuitos que han logrado que sus estudiantes alcancen el nivel adecuado y así aprender de ellos sobre las prácticas que tienen instaladas para lograr esos resultados espectaculares.
La docente y vicepresidenta de la red “Por un Chile que lee” mencionó estar buscando alguna organización que quiera dar su apoyo económico para continuar este proyecto. “El año pasado contamos con el apoyo del Centro de Políticas Públicas UC y eso nos permitió hacer esto por primera vez. Ahora será más fácil porque ya sabemos cómo hacerlo”, remarcó Claro.
En cuanto a los resultados de 2024 publicados este año, la líder del estudio no descarta realizar esta misma investigación con esos resultados, incluyendo a 6to básico en la ecuación: “Apenas la Agencia de la Calidad termine de hacer la preparación de los datos para que se puedan compartir con todos los resguardos a la privacidad necesarios, como mandata la ley, estarán disponibles para análisis académicos y podremos empezar”.
