La venta de vehículos livianos y medianos nuevos de cero y bajas emisiones en el país sigue avanzando a paso firme. Dentro de este segmento, que contempla tanto a los vehículos eléctricos como híbridos, los de mayor crecimiento han sido estos últimos, acumulando un 84,5% de participación de mercado, al contabilizar las ventas de los híbridos convencionales (HEV), los híbridos enchufables (PHEV) y los Mild Hybrid (MHEV). ¿Pero cuáles son las diferencias entre los Mild Hybrid, híbridos convencionales y enchufables? Si bien estos tres tipos de vehículos ofrecen una movilidad más eficiente y menos dependiente de los combustibles fósiles, al combinar un motor de combustión interna con uno eléctrico, lo hacen a través de tecnologías distintas.
HÍBRIDOS LIGEROS O MILD HYBRID (MHEV)
En el caso de los vehículos MHEV (Mild Hybrid Electric Vehicles) estos utilizan un pequeño motor eléctrico que asiste al de combustión durante momentos de alta exigencia energética, como el encendido, arranque y aceleración.
Este motor auxiliar no permite una conducción completamente eléctrica, pero contribuye a mejorar el rendimiento general del automóvil. Su batería se recarga de manera automática a través del frenado regenerativo que se activa cuando el vehículo frena o reduce la velocidad. Esta tecnología permite ahorrar combustible en trayectos cotidianos sin modificar los hábitos de manejo ni requerir enchufes, lo que los convierte en una opción práctica y económica dentro del segmento electrificado.
Entre sus principales beneficios destacan el ahorro de combustible en trayectos mixtos, el menor nivel de emisiones, el hecho de que no altera la experiencia de manejo convencional y que tiene costos reducidos frente a otras tecnologías híbridas.
HÍBRIDOS CONVENCIONALES (HEV)
Los HEV (Hybrid Electric Vehicles) pueden operar mediante el motor térmico, el motor eléctrico o una combinación de ambos, según las condiciones del trayecto. Su batería también se recarga automáticamente gracias al frenado regenerativo o al funcionamiento del motor a combustión, sin requerir conexión a una fuente externa.
Este sistema híbrido permite un uso más eficiente de la energía siendo una opción ideal para entornos urbanos donde hay detenciones frecuentes. Al alternar entre motores según la demanda, se logra una conducción continua y de bajo consumo.
Entre las principales ventajas de esta tecnología se encuentra el hecho de que no requiere infraestructura de carga. Ofrece un excelente desempeño en ciudad y garantiza una conducción fluida y eficiente, con cambio automático entre los sistemas.
HÍBRIDOS ENCHUFABLES (PHEV)
Finalmente, los PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicles), cuentan con una batería de mayor capacidad que puede recargarse directamente desde la red eléctrica. Esto les permite recorrer una cierta cantidad de kilómetros en modo exclusivamente eléctrico -que varía según el modelo y las condiciones de conducción, ofreciendo en algunos casos más de 100 kilómetros de autonomía.
Cuando se agota la batería, entra en funcionamiento el motor a combustión, lo que asegura la continuidad del trayecto. Esta tecnología representa una alternativa atractiva para quienes combinan desplazamientos urbanos con viajes de media y larga distancia, ya que ofrecen una mayor autonomía total. Entre sus principales características destacan su mayor autonomía en modo eléctrico, la posibilidad de recarga en casa o estaciones públicas y la versatilidad para desplazarse tanto por ciudad como por carretera, sin comprometer el rendimiento. (Fuente: Presslatam/Sukuki)
