Aunque las lluvias más intensas hayan quedado atrás, la emergencia no siempre termina cuando mejora el tiempo. En los días posteriores a un sistema frontal pueden aparecer diversos problemas de salud asociados a la contaminación del agua, las labores de limpieza, la exposición al frío y la interrupción de tratamientos médicos.
Especialistas advierten que esta etapa suele traducirse en un aumento de consultas en los servicios de urgencia por lesiones infectadas, enfermedades gastrointestinales, intoxicaciones, hipotermia y descompensaciones de patologías crónicas, por lo que llaman a mantener medidas de autocuidado y consultar oportunamente frente a síntomas de alerta.
En ese contexto, la Sociedad Chilena de Medicina de Urgencia (SOCHIMU) recordó que muchas de estas complicaciones pueden prevenirse si las personas adoptan medidas básicas de higiene, protección y cuidado durante los días posteriores a las lluvias.
Cuidado con las heridas y las infecciones
Las lesiones provocadas por escombros, vidrios, metales, madera o barro pueden contaminarse fácilmente, especialmente cuando han estado en contacto con aguas de inundación.
Los especialistas recomiendan lavar inmediatamente las heridas con abundante agua limpia, cubrirlas con un apósito limpio y acudir a un centro asistencial si son profundas, presentan sangrado persistente o aparecen signos de infección, como enrojecimiento, dolor intenso, secreción o fiebre. También es importante verificar que la vacuna contra el tétanos se encuentre al día.

Agua segura y alimentos en buen estado
Otro de los principales riesgos después de un temporal es la contaminación del agua potable y de los alimentos por contacto con aguas servidas.
Para disminuir el riesgo de enfermedades gastrointestinales, los expertos recomiendan consumir únicamente agua potable, hervida o embotellada; desechar alimentos que hayan estado en contacto con el agua de inundación; lavar cuidadosamente frutas y verduras, y mantener una adecuada higiene de manos antes de preparar o consumir alimentos.
Hepatitis A: una enfermedad que puede aumentar tras las inundaciones
Entre las enfermedades que pueden favorecerse en este tipo de escenarios está la hepatitis A.
Especialistas de Clínica MEDS explican que las inundaciones pueden facilitar la transmisión del virus cuando el agua potable o los alimentos son contaminados por aguas servidas.
La hepatitis A se transmite por la vía fecal-oral, es decir, cuando una persona consume alimentos o agua contaminados con el virus o cuando existe una deficiente higiene de manos tras el contacto con superficies contaminadas.
Los síntomas no aparecen de inmediato. El período de incubación puede extenderse entre dos y siete semanas después del contagio.
Entre las principales señales de alerta se encuentran:
- Fiebre.
- Cansancio intenso.
- Pérdida del apetito.
- Náuseas y vómitos.
- Dolor abdominal.
- Color amarillo de la piel y los ojos (ictericia).
- Orina oscura.
- Deposiciones claras.
Los especialistas recomiendan consultar rápidamente a un médico si aparecen estos síntomas, especialmente la ictericia, vómitos persistentes, dolor abdominal intenso o signos de deshidratación.
También recuerdan que la vacunación constituye una medida eficaz para prevenir la enfermedad en las personas que tienen indicada esta inmunización.
Atención al monóxido de carbono
Los cortes de electricidad suelen provocar un mayor uso de braseros, estufas a combustión y generadores eléctricos.
Sin embargo, estos equipos nunca deben utilizarse dentro de viviendas, garajes o espacios cerrados, ya que pueden generar acumulación de monóxido de carbono, un gas tóxico, incoloro e inodoro que puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte.
Evitar la hipotermia
Niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables a la exposición prolongada al frío y la humedad.
Para prevenir la hipotermia se recomienda retirar la ropa mojada lo antes posible, cambiarse por prendas secas, utilizar abrigo adecuado y permanecer en lugares protegidos del frío y la lluvia.
No abandonar los tratamientos médicos
Las personas con enfermedades como diabetes, hipertensión, patologías cardiovasculares o respiratorias deben procurar mantener la continuidad de sus tratamientos.
Si durante la emergencia perdieron sus medicamentos o no pudieron asistir a controles médicos, los especialistas aconsejan acudir lo antes posible al centro de salud correspondiente para evitar complicaciones.
¿Cuándo se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencia?
Los especialistas recomiendan buscar atención médica inmediata si se presentan:
- Dificultad para respirar.
- Dolor intenso en el pecho.
- Pérdida de conciencia.
- Sangrado abundante.
- Heridas profundas o con signos de infección.
- Fiebre persistente.
- Síntomas de hipotermia, como confusión, somnolencia o temblores intensos.
- Ictericia (color amarillo en la piel y los ojos).
- Vómitos persistentes o signos importantes de deshidratación.
Finalmente, los expertos llaman a mantenerse informados a través de los canales oficiales y a prestar especial atención a niños, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas, quienes presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones durante los días posteriores a un sistema frontal.
