El domingo 12 de marzo, el joven Martín Fuenzalida (19), hizo historia al correr una ola gigante y superar con éxito un tubo colosal.
El portal Sufline, que da cuenta de la hazaña en el material gráfico del fotógrafo local Rodrigo Farías Moreno, indicó que “el oleaje del 12 de marzo fue un buen recordatorio de que no se necesita una tormenta masiva con fuerza de huracán para producir olas grandes a XL en Lobos. Una tormenta pequeña, pero bien ubicada, también puede proporcionar un gran oleaje, si la dirección del oleaje es correcta y el viento se alinea”.
En ese sentido, añade que “hubo dos marejadas el día 12, que se combinaron y se duplicaron a veces para proporcionar olas más grandes que si solo hubiera una sola marejada”.
Es más, desde el portal sostienen que “este oleaje del oeste provino de una baja que se desarrolló del 9 al 11 de marzo. La ubicación de la tormenta más al norte de lo habitual y dentro de las 1000 millas de Lobos compensó al menos parcialmente las deficiencias de tamaño/fuerza. Una segunda tormenta más distante hacia el suroeste también contribuyó con un tamaño decente”.