En un encuentro marcado por la intensidad y el desgaste físico, O’Higgins de Rancagua logró imponerse por 2-1 ante Everton de Viña del Mar, consolidando un triunfo que no solo le otorga tres puntos vitales en la Copa de la Liga, sino que también reafirma el carácter de un plantel que «no tira la toalla».
Satisfacción por la victoria
El técnico celeste, Lucas Bovaglio, no ocultó su orgullo tras la victoria, destacando la resiliencia de sus dirigidos después de un inicio adverso. “Lógicamente que la sensación de satisfacción por el triunfo, por el gran esfuerzo que hicieron los muchachos, porque dieron vuelta un partido que, no arrancó bien”, señaló el estratega, quien además subrayó el mérito de jugar apenas 72 horas después de un compromiso internacional.
Bovaglio fue enfático al describir el agotamiento de sus jugadores: “te daba la sensación que algunos corrían con la cara porque no podían más… pero hay un espíritu competitivo y un anhelo de trascender que no aflojan”.

Everton lo lamentó
Desde la vereda opuesta, Walter Ribonetto, entrenador de Everton, ofreció una visión distinta del desarrollo del juego, lamentando la falta de eficacia de su equipo. Según el técnico «ruletero», el trámite fue equilibrado y su plan de juego logró neutralizar los circuitos creativos del local durante gran parte del encuentro.
“Las que ellos tuvieron las convirtieron. Nosotros las que tuvimos lo perdonamos”, sentenció Ribonetto, haciendo hincapié en que sus dirigidos no estuvieron finos en las transiciones ofensivas para sentenciar el marcador cuando estuvieron en ventaja.
El cambio en el medio
Una de las claves del segundo tiempo fue el ingreso de Bryan Rabelo por Martín Maturana. El joven volante de O’Higgins, lejos de mostrar frustración por ser reemplazado tras un primer tiempo «bien luchado», priorizó el éxito colectivo. “Fue lo mejor para el equipo, así que contento… lo más importante era ganar y lo conseguimos”, declaró Maturana, quien ya visualiza los próximos desafíos como «una final».
Bovaglio justificó este cambio táctico explicando que buscaba mayor especialidad en la posición para habilitar a sus delanteros, lo que resultó en una asistencia inmediata de Rabelo.
El técnico concluyó reafirmando la identidad de su equipo: “este equipo realmente da todo, me identifica lo que intentan hacer en campo de juego”.
Con este resultado, el «Capo de Provincia» sigue expectante en todos los frentes, impulsado por un plantel que, en palabras de su entrenador, tiene un hambre de ganar que «no es un dato menor».
El siguiente desafío para el equipo será el sábado venidero, por la Liga de Primera, recibiendo a Universidad de Concepción en el estadio Codelco El Teniente, a las 17.30 horas.
