Se oficializó. O’Higgins FC cambió de administración tras 20 años ligado a la familia Abumohor, ya que, desde este 16 de julio, el club pasó a manos de un grupo inversor compuesto por cuatro personas, todas ligadas al fútbol en sus respectivos países y que, esperan, pueda potenciar a la institución para luchar palmo a palmo con los grandes de Santiago.
Así lo cree Matías Ahumada Rioja, director de los celestes que, en diálogo exclusivo con El Rancagüino, contó respecto a cómo se dio el interés para llegar a Rancagua, su visión de lo que esperan sea a futuro y más.
«Elegimos O’Higgins porque es un club que tiene todo para ser grande.»
Sobre las motivaciones para la compra del club
– Matías, ¿por qué o cómo se dio el interés para llegar a Rancagua y adquirir O’Higgins?
– Se dio algo curioso. Christian Bragarnik me comentó que estaba interesado en adquirir un club en Chile, sin decirme el nombre, y me preguntó si yo estaría dispuesto a dirigirlo. Inicialmente, dudé, pero cuando me dijo que era O’Higgins, ahí me convencí. Elegimos O’Higgins porque, al analizarlo, es un club que tiene todo para ser grande. Tiene un predio donde se pueden formar jugadores, con potencial para ser el mejor formador de Chile e incluso poner jugadores en la selección. Además, es el único club de la región, el único club de la ciudad, y no está en Santiago, lo cual me agrada por razones particulares. Por su tamaño y estructura, está muy bien posicionado para el proyecto que tenemos de potenciarlo y hacerlo crecer.
– La administración saliente siempre manifestó que el club tenía todo para crecer, pero que faltaba un «granito extra». ¿Esa es la idea que ustedes traen?
– Sí, claro. Obviamente, cuando uno compra un club y entra en él, es porque le ve potencial y quiere hacerlo crecer. No queremos hacer un montón de promesas que no podamos cumplir, pero claramente la idea es esa.
– Ese crecimiento, me imagino, también pasa por la llegada de nuevos elementos, incluyendo jugadores de categoría.
– Si uno analiza la trayectoria de Christian Bragarnik y el grupo de accionistas que armamos, cada uno en lo suyo ha sido, a mi manera de ver, exitoso. La especialidad de Christian siempre ha sido armar planteles y potenciar clubes utilizando los mismos recursos del club. Es decir, se trata de tomar lo que el club ya es y potenciarlo, no llegar y cambiarlo por completo. Queríamos comprar este club, y era parte de las condiciones que fuera con el Monasterio, tal como está. Por eso también se dilató el proceso y dijimos pongamos el interés del club primero. Formalmente esto arrancó hoy.
«En estos 20 años, su gestión hizo que el club esté posicionado donde está y valga lo que pagamos.»
Sobre la gestión de la Familia Abumohor en O’Higgins FC
– Hay gente que cree que este grupo tiene multipropiedad en Chile ¿Qué opina al respecto?
– No, de ninguna manera. Hemos sido, porque es lo que proponemos y es nuestro estilo, muy transparentes. Somos cuatro accionistas que son los que comunicamos al hincha a través de nuestros canales oficiales. Estamos muy contentos y entusiasmados con el grupo que se hace cargo de este proyecto. Nosotros cuatro, en Chile, únicamente tenemos propiedad e interés en O’Higgins de Rancagua. Ahora bien, y eso es un plus, los otros tres inversores tienen propiedad e interés en clubes de todo el mundo, y esos clubes son los que todos sabemos.

Potenciar al club
– El Monasterio Celeste, se mencionó, fue una condición su adquisición. ¿Por qué era tan esencial para el proyecto?
– El Monasterio no estaría aquí y no sería parte del club si no fuera por la gestión de la familia Abumohor. En estos 20 años, la gestión de la familia hizo que el club esté posicionado donde está y valga lo que pagamos. El Monasterio es tope de gama para el fútbol nacional. Sin el Monasterio, la idea de proyecto deportivo que tenemos, que es ser uno de los principales, si no idealmente el principal formador de futbolistas de Chile, se complica. ¿Cómo formas futbolistas sin un predio como este? Era parte esencial del proyecto.
– ¿Y cómo se puede potenciar la formación de jugadores, que ya ha funcionado bien con muchos chicos saliendo del club?
– Vamos a trabajar y continuaremos trabajando para que lo que se prepara en el Fútbol Joven tenga un impacto en el primer equipo, que es el objetivo final. Uno forma a los chicos para que lleguen a Primera División, para que vivan de esto. Esto se logra trabajando en la formación, pero también en el paso posterior, que es la comercialización. Hay que vender a los jugadores, mostrarlos bien, y tenerlos listos según lo que el mercado necesita, planificando con tiempo, trabajo y conocimiento. Es ahí donde hay que potenciar: en la exportación del producto que sale del Monasterio.
«Nunca hubo un plan en la cabeza de nadie, ni en ninguna discusión, de cambiar nada de eso. No se me ocurriría jamás llegar a un club y cambiarlo; no tiene sentido.»
Sobre rumores de cambio de colores e insignia de O’Higgins
– En redes sociales y reuniones, los hinchas han manifestado inquietudes respecto a los colores del club y la insignia
– No sé de dónde salió esa idea. O’Higgins tiene una historia de 70 años, tiene una identidad, sus hinchas, una comunidad entera. La idea es potenciar esa comunidad, no cambiarla. Y eso incluye la insignia, los colores, los hinchas, los socios, los empleados. Nunca hubo un plan en la cabeza de nadie, ni en ninguna discusión, de cambiar nada de eso. No se me ocurriría jamás llegar a un club y cambiarlo; no tiene sentido. Lo quiero tomar a O’Higgins tal como es, con su identidad, y potenciar esa identidad para llegar a donde queremos llegar.
– Este grupo inversor trae una visión y experiencia exitosas de otras latitudes. ¿Podría detallarnos la trayectoria del grupo?
– No quiero parecer arrogante, pero hay que reconocer que el grupo que armamos tiene su trayectoria. Christian Bragarnik es dueño de un club de fútbol que acaba de ascender en la Liga Española. Jorge Reina es el dueño de Rapicuotas, el patrocinador más presente en la Primera División del fútbol argentino, lo que aporta mucho en el aspecto comercial.
– Jorge Alberto Hank es el dueño de Tijuana y Querétaro en México, una liga que comercializa y exporta muy bien. En conjunto con Christian, han vendido jugadores por más de 100 millones de dólares, y ese dinero se reinvierte en las inferiores del club.
– La gestión de Christian como asesor deportivo en Defensa y Justicia es un ejemplo: estaba en la B Nacional, nunca había ascendido, y hoy tiene uno de los mejores predios de Argentina y fue campeón de la Copa Sudamericana, le ganó una final al Palmeiras. Hay una trayectoria sólida en el grupo que armamos.
«El grupo no tiene un nombre oficial porque lo armamos específicamente para esto, para la compra de O’Higgins.»
Sobre el origen de la propiedad de los nuevos dueños del club
– ¿Este grupo inversor tiene un nombre oficial?
– El grupo no tiene un nombre oficial porque lo armamos específicamente para esto, para la compra de O’Higgins. Cuando supe que era O’Higgins, dije: «Yo me pongo a la cabeza del proyecto». Pedí tener control absoluto sobre todas las áreas.
– Para quienes no lo saben, tiene una conexión con Chile y también de provincia.
– Soy chileno, nací aquí. Mi familia se mudó a Argentina cuando yo tenía 6 meses, pero mis primos, tíos y abuelos son chilenos. De chico, venía a Chile una o dos veces al año a visitar a la familia, y de grande, al menos una vez al año. Conozco Chile, y lo que es más, conozco el Chile de provincia, porque mi familia es de Quillota y Limache. Los provincianos somos más tranquilos y cercanos, es más fácil ir a la verdulería, a la carnicería, se tira una talla, un chiste.
Lo deportivo
«Las tres salidas que hubo fueron consensuadas (con la familia Abumohor). Con respecto a los refuerzos, quiero ser muy claro: hay que poner el interés del club primero.»
Sobre la conformación del plantel celeste para la segunda rueda
– Estamos en el mercado de invierno. ¿Se ha conversado con el cuerpo técnico sobre posibles refuerzos o la necesidad de traer elementos para el primer equipo?
– Las tres salidas que hubo fueron consensuadas y evaluadas con todos los responsables del área deportiva, en comunicación con el cuerpo técnico, la familia Abumohor y los nuevos accionistas. Con respecto a los refuerzos, quiero ser muy claro: hay que poner el interés del club primero. Para anunciar refuerzos, el jugador debe estar aquí, con los botines puestos, entrenando y con el contrato firmado. Anunciarlo antes puede obstaculizar el proceso. Cuando haya novedades sobre refuerzos, por el interés del club, se harán por las vías institucionales. No revelaré nombres antes de tiempo por respeto a los jugadores que ya están entrenando y al cuerpo técnico.
– El equipo hoy está bien posicionado. ¿Cuál es la ambición deportiva del club con esta nueva administración?
– Hay que ser ambiciosos, hay que competir, hay que soñar. Hay que jugar para ser primero, después los resultados pueden darse o no, pero uno siempre tiene que apuntar a llegar a lo más alto que pueda. Es fútbol, jugamos para ganar, y la exigencia debe estar siempre.

