El delantero argentino Francisco «Pancho» González cerró su ciclo en O’Higgins de la manera más emotiva posible: anotando el gol del triunfo ante Boca Juniors en un Estadio El Teniente repleto. Tras confirmarse su traspaso a los Xolos de Tijuana de la Liga Mexicana, el jugador compartió sus sensaciones en una despedida marcada por las lágrimas y el agradecimiento.
Un paso difícil, pero necesario
A pesar de la alegría por el salto profesional, González confesó la dificultad de dejar Rancagua. «Es un paso muy importante en mi carrera… me costó tomar la decisión por el cariño de la gente, por este grupo, con este cuerpo técnico que desde que llegué al club me han tratado excelente», afirmó el atacante, subrayando que la determinación fue tomada en conjunto con su familia y su novia.
El jugador destacó que en O’Higgins encontró una felicidad que le había sido esquiva anteriormente. «Hacía mucho no me sentía tan cómodo y tan feliz en un club… yo venía por ahí de sufrir un poco años anteriores y hoy la verdad que la decisión de irme fue muy difícil, la estiré lo más posible».
Salida por la «puerta grande»
Para González, el desempeño del equipo ante Boca Juniors fue el broche de oro para su estancia. «Creo que me toca despedirme de esa gente y creo que más allá de eso fue por la puerta grande… hoy puedo decir que en todo el mundo a O’Higgins lo conocen por lo que hicimos hoy», aseguró con orgullo.
Además, dejó una promesa a la hinchada celeste: «Esto va a ser un hasta pronto porque ojalá Dios quiera pueda volver a este hermoso club, a esta ciudad, porque realmente fui muy feliz».

El dolor del cuerpo técnico
La partida de «Pancho» no solo deja un vacío en la cancha, sino también en lo humano. El director técnico Lucas Bovaglio se mostró profundamente afectado por su salida, revelando el estrecho vínculo que forjaron. «Se va Pancho y lo abrazaba porque le decía ‘te voy a extrañar porque lo siento como parte de mi familia'», confesó el estratega.
Bovaglio calificó al delantero como un «pibe extraordinario, un gran jugador» que contagiaba alegría al grupo día a día.
«Hasta hoy, en el día de su despedida, nos siguió brindando alegrías… le deseamos lo mejor, que sea feliz y que su carrera siga dando pasos hacia adelante», concluyó el técnico, agradeciendo «en mayúsculas» todo lo entregado a la institución.
Francisco González se marcha dejando un recuerdo imborrable en la memoria del «Capo de Provincia», no solo por sus goles, sino por la jerarquía con la que defendió el escudo en escenarios internacionales. 17 dianas en 52 partidos, y 16 asistencias en 3.892 minutos son los números de “Panchito” con la celeste, la que como lo dejó en claro desde las gradas, “jamás lo olvidará”.

